Am I not mercyful? No, I am not.

No podía dejar de desahogarme por este medio después de que hoy tuve que ir a hacer un depósito a la sucursal de BBVA Bancomer que está sobre la Av. Insurgentes en la Ciudad de México – “Ciudad en movimiento” cuántico porque gracias a tanta obra a lo pendejo y sin concluir, el tráfico, los negocios y la economía en general no se mueven.

Ok. ¿Qué podía esperar si hoy es viernes, fin de mes y además fui a las 14 hrs?

– Mucha gente… definitivamente.
– Personas realizando más de 3 transacciones…. seguramente.
– Estar ahí por unos 30 minutos… pues ¿ya qué?

Pero no esperé encontrarme con un servicio discriminador para con los que no tenemos la “fortuna” de contar con una cuenta de cheques en la institución bancaria ésta.

Cuando entré a la sucursal sorprendido noté que había 10 personas aproximadamente. Suspiré aliviado pensando que había encontrado poca gente o una sucursal con una eficiente atención y con todas sus estaciones de cajeros con su respectivo empleado listo para atender a clientes y no clientes. Pero no fue más que una ilusión.

1. La primera discriminación fue ahí en la planta baja que era sólo para “Clientes Premium” hmmm pienso que los clientes premium con cuentas de inversiones ridículas en un banco con BBVA que te ha de dar menos de 7% anual los podrían atender en los escritorios de ejecutivos. Pero no… había media sucursal para los “montones” de clientes Premium que debe de haber. Arriba estaba la realidad y la segunda discriminación.

2. Había una separación: Clientes Bancomer y clientes sin cuenta Bancomer. ¿Qué mamada es esa? No suelo usar lenguaje escandoloso o prosaico pero no hay mejor expresión que ésta: ¿Qué mamada, chingadera, hijoputez es esa? O sea que ¿si no tengo cuenta en ese jodido banco tengo que irme a una fila que, seguramente hará que me tarden más en atender? Pues sí.

Entiendo que hay que maximizar el ahorro y minimizar los costos. Pero, ¿para qué necesitan ahorrar, si tienen tarjetas como la Wal Mart en la que cobran un interés del 89% anual? Con lo que cobran yo esperaría que las 13 o 14 cajas con las que cuenta ese piso en la sucursal, estuviera su respectivo cajero atendiendo a todos sus clientes. ¡¡¡Pero no!!! Sólo había 7 cajeros, el 50% de la capacidad en quincena, fin de mes y en viernes. Podrían invertir eso que roban, en contar con una plantilla adicional para los días y horas pico que están perfectamente identificados. Pero no… ¡Bastardos!

3. Recordé que contaba con la tarjetucha ésa y pregunté si podía formarme en la fila privilegiada pero mi tarjetucha significó la tercera discriminación. No te consideran cliente si cuentas con esa putrefacta tarjeta. Pensé para mí: “nada más tenga, liquido esta mierda y la echo a la basura” Con 89% de interés anual, deberían de enviarme una botella de vino a mi casa cada mes.

4. Después de ser bombardeado más de 30 minutos por los spots que aparecen en las pantallas LCD sobre las cajas, me doy cuenta que aparece el que vi al llegar: Videojuegos. Delante de mí estaban todavía 25 personas. ¿Será que en 30 minutos sólo han atendido a 5 personas? Cómo no va a ser, si estos desgraciados tienen sólo 2 cajas (la 1 y la 3) atendiendo a la fila de clientes apestados “sin alguno de sus productos bancarios” Pero además, cada 5 turnos la caja 3 atiende una persona de la fila de clientes “privilegiados”. Ahí sí ya me hervía la sangre al probar una pizca de lo que debió de haber sido el Apartheid en Sudáfrica.

Después de casi 90 minutos perdiendo el tiempo dentro de esa porquería de sucursal, sin aire acondicionado, con un gerente sudado, arremangado, con el nudo de la corbata mal amarrado y con una clara política de segregación, pude por fin llegar a realizar el depósito que fui a hacer. Aliviado de poder largarme de ahí me propuse escribir sobre esta experiencia.

Algo que también me hace repudiar a esta banco es que, además de cobrar en exceso por sus mediocres y segregativos servicios de sucursal, te llaman de 5 a 10 veces al día desde las 6:30 hasta las 22 horas para cobrarte cuando pasa apenas 1 día después de tu fecha de pago de alguna de tus tarjetas. Para eso sí invierten: para ponerte tenso, que no olvides pagarles y sentir que tan pronto puedas, te deshagas de todos los productos que ofrecen. Pero no para dar un servicio a todos sus clientes que tenemos que ir a sus sucursales a realizar alguna operación.

Escuchaba que había gente que no le quedaba de otra: tenía que cobrar cheques de sus salarios, necesitaban pagar algún crédito, alguien les había pagado con un cheque de ahí o contaban con alguna mugre tarjeta de crédito como la Wal Mart y no podían hacer otra cosa más que esperar en esa maldita fila.

Ahora me pregunto. ¿Cómo es posible que la CONDUSEF permitan que te cobren esas tasas de interés tan elevadas y que encima de eso te proporcionen un servicio degradante y sin calidad?

Quiero mis 90 minutos de vida perdidos en ese tugurio y las horas de concentración, sueño y tranquilidad que me hacen perder con sus llamadas fuera de lugar y amenazantes para que uno sí cumpla con sus “obligaciones de pago”

BBVA Bancomer tienes cero en servicio. ¿Será lo mismo en otros estados de México? ¿en otros países? Púdranse y ya no cuenten con varios que decidimos no volver a contratar ni recomendar nada de ustedes.

Abur