Mi espacio utópico y catártico

México

La conspiración de los empleados de salchichonería.

¿A cuántos nos ha pasado que compramos algún producto de salchichonería en nuestro supermercado favorito y al llegar a casa, nos encontramos con una sorpresa, muchas veces desagradable, acerca de lo que pedimos? Por ejemplo, un simple jamón de pechuga de pavo natural en rebanadas delgadas, se transforma en un mazacote de trozos de carne de distintos grosores y texturas que van desde el centro del paquete de jamón, hasta las orillas. Parece que les hicieron un nudo al empaquetar el trozo y se quedó permanentemente marcado en la carne. ¡¡No mamen!!!

He intentado romper la maldición yendo a distintos supermercados en distintos lugares. He usado distintas maneras de hacer mi solicitud: desde hiper amable, que implica usar diminutivos indiscriminadamente:

– Hola. Muy buenos días. ¿Sería tan amable de darme medio kilito de jamoncito de pechuguita de pavo natural  marca XXXXX (coloque aquí la que más le agrade) por favor? Si no es mucha molestia, rebanadas delgaditas por favor. Como si fuera para bebé si fuera usted tan amable.

Y te responden:

– No quiere pechuga salteada YYYYY la tenemos en oferta.

Ah porque ahora son “embajadores” de marca y a huevo te quieren vender algo de la marca que llevan bordada en la cofia o en la batita que les dan. Vamos, eso lo entiendo. Tal vez les den comisión por ventas. Pero si les estoy indicando la marca XXXXX explícitamente, ¿Qué chingados me tienen que llevar la contraria? Ni siquiera la venden bien. Podrían estar preparados con una rebanada de cada producto que quieren vender y realizar el approach de una manera más asertiva.

– ¿Gusta probar este producto que tenemos en oferta? Si le gusta llévese 100 gramos a casa y para la próxima ya sabe que somos una alternativa a XXXXX.

También he llegado con maneras mierderas sin rayar en lo grosero, onda bossy como para que me obedezcan y cumplan mi petición:

– ¡Hey! Quiero medio kilo de perchuga de pavo natural XXXXX. Y te voy a pedir que sean rebanadas delgadas y simétricas porque te juro que regreso, me quejo y devuelvo el jamón si llego a mi casa y no lo encuentro como lo pedí. Sin ofender. Gracias.

¡Carajo! Mismo resultado.

No siempre es el mazacote de carne. A veces parece que todo está bien y que por fin obtuviste lo que pediste, pero no. “Puras habas” – diría mi mamá – Al llegar a las rebanadas de en medio, te encuentras con un pedazo de plástico del empaque o una rebanada pellejuda o grasienta o la “malaondez” que te dejó el que te atendió materializada en rebanadas que, simplemente, no saben igual que las otras. ¡No mamen! ¿Qué pedo? ¿Porqué es tan dificil?

En una muestra de 30 visitas de hasta 5 tiendas y departamentos de salchichonería con pedidos de 4 productos distintos, sólo 12 veces recibí lo que pedí, ni más ni menos. Sólo el 40% de las veces obtienes el servicio y producto que esperas. Es una pésima estadística para un auditoría de control de calidad. Pero no hay alguien que te pregunte acerca de las carnes frías que compras.

– ¿Hola qué tal? Disculpe la pregunta. Cuando consume su producto ¿es lo que había solicitado? ¿Ha cubierto sus expectativas el dependiente que lo atendió?

Ni madres. A nadie le importa, más que a ti, lo que recibes de ese departamento. Curiosamente, está como en el limbo de las tiendas. O hasta atrás escondido en una esquinita y que tengas que recorrer la tienda hasta encontrarla. O en una isla estratégicamente ubicada para que la encuentres a huevo y no se te ocurra llegar a tu casa sin un producto de salchichinería. O sea, como que es parte y como que no.

No sólo es el jamón de pavo. Tambien pasa con jamón serrano e ibérico, salami, jamón gourmet (ese que tiene madre y media en la orilla y que lo hacen ligeramente más rico que el estándar), jamón de pierna de cerdo, en fin. Con cualquier carne que pida en esa mentada área de salchichonería de casi cualquier tienda.

Por esto me pregunto. ¿Habrá una conspiración en la que les han instruído para que el cliente nunca esté satsifecho con sus carnes? ¿Alguien llevará la estadística de cuántos “asociados”, “dependientes”, “empleados”, “ejecutivos de venta al menudeo”, “intermediarios de las carnes frías y el consumidor”, “embajadores de marca”, “técnicos rebanadores salchichoneros” se suicidan al año?

¿Será como los dentistas? Dice la leyenda que tienen el índice más alto de suicidios entre las profesiones. A mi me parece una mamada. Digo, no me late estar oliendo el aliento putrefacto y la halitosis de mis clientes para poder hacer mi trabajo. Pero eso a suicidarme porque me dedico a la dentadura, ya está cabrón.

¿Será que estos seres no son felices y el estar en la isla de la salchichonería necesitan librar su miseria haciendo mal su trabajo?

Son muchas cuestiones… sin respuesta.

Pero llegará el día en que pida jamón de pechuga de pavo natural Zwan en rebanadas delgadas y que estando en casa me encuentre precisamente con eso: rebanadas delgadas de pechuga de pavo natural zwan perfectamente acomodadas. Envueltas cuidadosamente por alguien que sabe lo importante que es hacer cada actividad de su vida, lo mejor posible. No sólo por gusto o profesionalismo, sino porque se crea el hábito de hacer siempre las cosas bien y lo mejor posible.

El proveer de carnes frías adecuadamente a tu cliente te puede hacer mejor persona.

L A.S. H.S.

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Primer post, primera protesta

Feliz 2011 México. Ojalá despierte tu gente y se deje de pendejadas y tradiciones que simplemente, no pueden seguir porque te están matando. ¿Notas la imagen de encabezado de este blog?  Mírala bien porque cada vez es más raro encontrarse con un amanecer así.

Este es el primer post del año, no voy a escribir más que un propósito para cumplir, precisamente, el 1 de enero de 2012: voy a pasar el año nuevo fuera de la ciudad de México y si es posible, viviendo ya fuera de aquí. Me he vuelto peor que Shrek, me molestan muchas cosas de esta ciudad y que pueden ser resueltas con un gobierno real y no con los farsantes en el poder. Y al poder me refiero tanto al local como al federal.

Anoche, casi todos celebrando el Año Nuevo. La cena, la bebida, tabaco, música y drogas dependiendo dónde se la pasara uno. Como es la celebración de Año Nuevo, todo se vale y es una reverenda estupidez. Es cuando debiera ser al contrario: todos respetuosos del prójimo, comenzando a hacer lo que se necesita para poder llevar a cabo los objetivos; pero no es así.

Tan sencillo como la infame COP16 todos preocupados por el cambio climático, la contaminación, bla bla bla. El 21 de Noviembre del 2010 se firma el pacto para pendejada y media. Incluso la corrupta y podrida iglesia católica da su opinión y apoya las acciones para combatir el cambio climático.

2 semanas después llega el 12 de diciembre. Hordas de peregrinos de todas partes llegan a la basílica de la ciudad de México. Unos caminando por decenas e incluso cientos de kilómetros. La mayoría causando caos a su paso, ya sea por los curiosos que pasan al lado y detienen el tráfico sin importarles un comino o porque van ocupando carriles de las calles por las que pasan. Tiran su basura de lo que van tragando, avientan cohetes, una falta absoluta de respeto por los que vivimos en el DF. ¿Qué importa si causamos caos, si ensuciamos, si contaminamos el aire, si hacemos ruido? Es el día de la virgen y todo se subordina a ello. Obviamente la iglesia no dice nada, no guía, no alecciona. Todo se vale porque esos peregrinos traen $$$ a la iglesia. ¿Cómo vamos a limitar sus festejos?

El año pasado escribí al episcopado mexicano preguntando qué iban a hacer al respecto de los cohetes dado que estos tiempos demandaban responsabilidad de los líderes morales de la mayoría de los borregos mexicanos. Dado que por ellos mismos no pueden razonar ni tomar acciones para salvarse. La respuesta tardó en llegar y fue tan simple como un “gracias lo tomaremos en cuenta”

Amanece el 13 de diciembre y la ciudad parece que ha sido bombardeada. Desde la montaña no se ven más que una mancha de color gris con matices café. Dos calles hacia abajo, nada más, es la máxima visibilidad. No vale la pena tomar fotos porque bien podría salir el necio católico criticando que son de otro lado o que está truqueada. Literalmente no hay algo que se note, ni siquiera el estadio Azteca a pocos kilómetros debajo.

El 24 pasó lo mismo pero ahora no sólo fueron los peregrinoides. Esta vez, fue la gran mayoría de la población. Salían los niños a las calles igual secundados por los estúpidos de sus padres “quemando cohetes” Ahora no sólo el cielo estaba hecho un asco y los animales, tanto de hogar como los pocos “salvajes” que quedan, aterrados; también las calles estaban tapizadas de los restos de “palomas”, cohetones, varillas de las “luces de bengala” y demás basura que NADIE de los que “quemó cohete” se tomó la molestia de levantar. ¿Y el pacto? ¿y todos los compromisos que se supone tiene el gobierno con el medio ambiente? ¿con el mundo? ¿Este es el mono denominado el mejor alcalde del planeta? ¡¡¡Estamos jodidos!!!

Éste año que comienza veo con tristeza nuevamente la ciudad, prisionera de unos habitantes imbéciles y conformistas y lidereada por una clase política cuyo único interés es robarse el dinero que llega de los ciudadanos que pagan impuestos. El bien común, el crecimiento, la evolución, la conservación de la naturaleza son utopías que en México son necias esperanzas que los católicos y otros borregos atribuyen a la “voluntad de dios”

“Es que ¿qué le vamos a hacer? dios así lo quiso” Ahh bendita sea la ignorancia que te quita mágicamente la responsabilidad. Nunca se detendrán a cuestionarse ni a reflexionar que gobierno y religiones por igual sólo buscan el control y aunque ellos mismos – sus líderes – se están matando también, nunca va a pasar algo a menos que haya un evento radical que extermine de tajo toda la hierba mala.

Aquí están las tristes imágenes que tanto coraje me dan. Cámara Sony DSC-F828

Un cielo hermoso pero por debajo del Ixtaccíhuatl se nota la nata de las celebraciones de Año Nuevo.

El Estadio Azteca, otro testigo silencioso de los cavernícolas que asisten a él.

El Distrito Federal es una olla rodeada de montañas que en un futuro no muy lejano explotará y dejará de existir.

Abur


Incendio por zona de Xochimilco en México D.F.

Actualización 3 de diciembre 8AM

Apenas encontré un medio que se “molestó” en publicar al respecto aquí

A punto de ir a dormirme me encuentro con esta escena dantesca de un incendio hacia Xochimilco 😦

Para no variar, eran las 10 de la noche y no encontré ningún sitio de noticias que estuviera informando al respecto. Dado que luego toman las fotos y ni autor le ponen – o en su defecto se copian el post y lo usan como si ellos lo escribieran – subí aquí en resolución 1024×768 las mejores de un set de 10.

Ojalá lo controlen pronto porque si de por sí nos estamos ahogando en el DF con tanta obra que provoca más embotellamientos de los que ya existen, con ésto, va a terminar de envenenar el aire.

Cámara Sony DSC-F828 en modo manual


Sólo en cines? No gracias…

Sólo en cines

Foto de hazmeelchingadofavor.com

Hasta hace tiempo podía jactarme de ser una persona que estaba en contra de la piratería; fuera de ropa, películas, juegos, en fin… cualquier tipo de piratería. Pensaba que no era justo que alguien lucrara con el trabajo de alguien más. Soy de los que pagan las aplicaciones para el iPhone aunque la única diferencia con la aplicación de pago sea la existencia de publicidad. Creo en el apoyo y el reconocimiento al trabajo de las personas y de las organizaciones. Además de que generalmente en esa industria clandestina surgen lacras sociales que les gusta el dinero fácil o que derivan en otros negocios ilícitos tan graves como el lenocinio y el narcotráfico.

Esta era mi opinión y criterio pero ha ido cambiando radicalmente. Ahora la acepto y tolero. Ya no critico a los que compran películas de $10 pesos en las salidas de las estaciones del metro. Ya no hago expresiones de desaprobación al notar que una prenda es imitación, etc. No apruebo en absoluto la existencia de la piratería, pero ahora soy tolerante con los consumidores porque no es que quieran promover esa economía informal que afecta al equilibrio macro económico, sino porque las circunstancias hacen que la piratería sea la decisión más “cuerda” en este mundo de locura. ¿Porqué es lo más cuerdo?  Bueno, no sólo en algunos casos. Si fuéramos racionales y exigentes con recibir a cambio de nuestro dinero artículos y servicios de calidad, el cine, como lo conocemos, sería muy distinto al de nuestros días.

Caso 1 – $108  – Pareja de estudiantes.

Acudes a un cine de una zona “estándar”. Llegas en transporte público con tu pareja $10
Antes de llegar, pasaste a la tiendita de la esquina y compraste una coca y una torta para “papear” durante la película $26
Como vas en Miércoles, la entrada te cuesta $36 pesos, pero llevas a tu pareja y te gastas $72
Regresas a tu pareja a su casa y luego te vas a la tuya $10 pesos

Caso 2 – $243  – Pareja de jóvenes, tal vez trabajan o los mantienen.

Acudes al cine en tu auto que te da más o menos 10Km/L y el estacionamiento es de los que todavía tienen la decencia de darte 2 horas de cortesía si sellas tu boleto. Dos horas y media de película junto con 30 minutos de anuncios (que ya pagaste tu boleto por lo que no debería haber ni uno) hacen que pagues estacionamiento por poco más de 3 horas $24 más unos $40 de gasolina.
Compras el “Parejas” de los infames “combos” de palomitas, refresco y una golosina “equis” que a pocos les gusta por $95
Fuiste en fin de semana por lo que te dejan ir el precio completo por dos entradas: $84 en un cine en una zona “estándar”

Caso 3 –  $594 Familia pequeña clase media

Matrimonio que va al centro comercial con sus dos hijos, ahí comen y por supuesto, van al cine. Dado que llegan desde temprano, sus dos horas de cortesía de cine no sirven de mucho, pagando $72 de estacionamiento y $40 de gasolina.
A cada uno de sus hijos le compran el infame combo y un Icee – me encantan – los papás piden un sólo combo para ellos $290
2 adultos $ 108 pesos más 2 niños $ 84 pesos ya que “güeeeeey estás yendo a Perisur y en Perisur es más ¿nice'” $192

Caso 4 – $940 ida de gente “bien” (por cierto, me caga el término “gente bien”)

Dejas tu Porsche 911 Turbo en el Valet Parking $40 del Valet, más $50 del estacionamiento, más $90 de gasolina más $10 de propina al güey que hiciste feliz por manejar tu coche = $190
Pides Sashimi de salmón, una chela y tu pareja pide ensalada para cuidar la dieta $250
Como vas al cine VIP ultra plus platino pagas
$ 240 por las dos entradas
Ya dentro del cine pides un chupe porque está muy chida la movie y a tu pareja se le antoja un juguito de cranberries $250

Caso del papá “pidata” – $73

El señor compra “Mi villano favorito” en blurey. No sabe qué es el blurey pero el vendedor le asegura que se ve más chigona la película y se reproduce en cualquier DVD. Por $10 pesos no suena nada mal. Aunque le esté viendo la cara con lo del Blu-ray y corra peligro de que el disco sea de tan mala calidad que por haber estado en el sol varios días explote dentro del reproductor de DVD. Bueno, sí eso pasara, como sucedío en casa de la tía Yoya, pues se compra otro y listo. Al fin están en el “Güolmar” en $400 y a 12 meses sin intereses.
Pasa a la miscelánea de la esquina y compra una Coca de 2 Litros, una bolsa jumbo de Sabritones, 4 limones, una caguama de Indio y un Monster que le gusta a su vieja por $60
Gasto de energía por poner la película en la comodidad de su sala a su mujer y sus dos hijos $3

Por 73 pesos el papá “pidata” pasó una tarde con su familia, entretenidos, sin transportarse y en la comodidad de la sala de su casa. A comparación del caso más económico de la pareja de estudiantes de 108 pesos, transportándose y sin comprar en la tienda del cine.

Si este gasto lo hacemos cada fin de semana, tenemos que el papá pidata se está ahorrando $2,084 al mes al comprar su película pirata en el tianguis, comparado con el papá de clase media que lleva a sus hijos al cine. Anualizado es un ahorro de $25,000

Se podría alegar como decía el slogan de hace algunos años que “El cine se ve mejor en el cine” pero hay que sufrir incomodidades cuando uno va al cine y todavía pagar por ello. Primero las filas para comprar boletos, las filas para que te roben en el mostrador de las golosinas. Los precios exhorbitantes como por ejemplo: 1 litro de agua que cuesta afuera $5 te lo cobren en $20 y unas palomitas que cuestan $2 te las cobren en $40. Finalmente tienes que hacer fila antes de que empiece la película, si no, te toca hasta adelante y sales con el cuello torcido como si fueras pájaro dodo. Si alcanzaste un buen lugar, no falta la gente que va a platicar en vez de ver la película, o el señor con huevos gigantes que separa las piernas hasta que choca tu rodilla con la de él y ni se disculpa por invadir tu espacio vital.

Además tienes que esperar 30 minutos de anuncios que no te interesan en lo más mínimo más que los avances de películas, los que hace algunos años llamábamos “cortos” y que han sido sustituidos por el término anglosajón trailer. Durante la película el sonido a veces está peor que el de tu TV de hace 10 años, el aire acondicionado brilla pero en el sudor de tu frente cuando no lo encienden, o brilla en la escarcha que se te hace en la nariz cuando lo encienden como si estuvieras a medio día bajo el sol en medio del desierto.

Finalmente, sobrevives al asalto de la dulcería y del boleto del cine con la incomodidad de la sala de proyección y todavía tienes que sufrir la salida del estacionamiento y el robo que también se comete ahí.

Luego entonces, si  esperáramos que saliera a la venta en cualquiera de sus formatos, las películas que quisiéramos ver, sería más cómodo y racional que acudir a cualquier sala comercial de cine. Tiene su encanto el ir por el paseo, el ver gente, pero en mi caso, antes de ir al cine, habrá que considerar más opciones o hacerlo en espacios de tiempo más separados.

Sólo en cines? … no gracias. Mejor me espero a que salga en DVD

Abur


Los gritos del Bicentenario

En las vísperas de las celebraciones del “Bicentenario” de la fecha cuando comenzó la independencia de México, publiqué en el muro de mi perfil de Facebook acerca de los gritos del Bicentenario. Hubo más de 30 aportaciones de mis amistades y quise entonces compartir por este medio a los que tienen a bien leerme.

Estos son los gritos que escuchamos en México; la mayoría en el Distrito Federal, mejor conocido como la Ciudad de México, pero varios también se escuchan en calles y mercados de todo el país.

Aquí están sin ningún orden más que en el que se fueron publicando.

El gaaaaaas”

“El aguaaa”

“Fierros vieeeejos que venda”

“Pida sus ricos tamales oaxaqueñooos”

“La basuraaaa”

También… “Ahí va el aguaaa”

“¿Me estás oyendo, inútil?” Jajajajaja

“Se arreglan cortineroooosss y persiannnaaaasss!!!!!” xD

“Se compra cimbraaa, madera y colchones”

“Fierro viejo que vendaaaaaan” xD

“Rooopa usada que vendaaaan”

“El afiladooor”

“Camoteeeees”

“Se arreeeeeeglan pueeertas y ventaaanas”

El famoso grito del tianguis “Páseleeee aquí si hay”

Jajaja, también está el de “Pásele pásele que le damos que se va a llevar güerita”

Jajaa y otro que quedó en el olvido y debería estar vigente: “Amandaaaaa ciérrale del gordito de los comerciales del agua” xD

O el de, “cortineros cortinas cortinerrooosssss.”

“Pásele damita.. Levanteleeee”

Jajajajaja…“pidan sus ricos y calientitos tamales oaxaqueños” jeje 😛

“Arriba las manos que esto es un asalto…”

“Oríllese a la orilla”

“Avance avance”

“Para el jugo de la niña, para jugo del señor, cuarenta naranjas por diez peesoooos”

“Lle vamos a dar le vamos a regalaaar”

“Aproveche la oferta, la propaganda que ahora le venimos ofreciendo….”

“Damita no se distraiga,. Que no le digan que no le cuenten… Pase y vea pollo el kilo a 10 pesos la pieza”

“Bara, Bara”

“¿Güera, qué va a llevar? ¿Qué le vendo?

“Ahí lo que guste cooperaaaaar” xD

“Ese coche negro obscuro, oríllese a la orilla”

Les faltó el del pesero: “bajan chofer! Bajan. Vale m… Ya se pasó”

O el de “pásele atrás hay lugar…”

“Viene, viene… @#% ahí bueno”

“Eeeeelotes, esquiteeeeessss……”

“Ropaaaaaaaaaa vieja que vendannnnn, cambio loza por ropa vieja….”

“Fosforoooooo vitacal…..”

“Para las lombrices del chamaco….”

“Si amaneció con la boca sabor a centavo….”

“Perlas de hígado de bacalao… Perlas Kanin.”

Y qué opinan del… “¿Usted qué cree…?”

Haha y otra increíble!!! “…le manejamos lo que viene siendo…pechuga aplanada, pechuga deshuesada…molida de pollo!!! Y pollo enterito y bien alimentado!!”

“Haaaay flooooreeees”

“Reparación de la máquina de coseeer”

“Pásele, pásele lleve fresa la fresa mugrosa pero con crema que sabrosa.”

“Arroooooz”

🙂 Hay tantos gritos del bicentenario que nos muestran que 200 años y todo sigue igual 😛

Abur


El Efecto multiplicador

Este post se deriva de un correo que me envió un amigo. Es muy lineal, pero ejemplifica de una manera hilarante e irónica lo que NO sucede en México, desde la crisis de EEUU y después con las estúpidas, alarmistas, pueriles y poco profesionales decisiones respecto a la influenza tomadas por el Gobierno del D.F.

Ahh me desahogué 🙂 qué bien se siente.

En fin… ahí les va lo que recibí por correo

Efecto Multiplicador!!!!

No sé quien fue el genio que lo escribió … pero es excelente …

Es agosto, en una pequeña ciudad de la costa, en plena temporada; cae una lluvia torrencial y hace varios días que la ciudad parece desierta.

Hace rato que la crisis viene azotando este lugar, todos tienen deudas y viven a base de créditos.

Por fortuna, llega un ruso mafioso forrado de guita y entra en el único pequeño hotel del lugar. Pide una habitación. Pone un billete de 100 dólares en la mesa de la recepcionista y se va a ver las habitaciones.

El jefe del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero.

Éste toma el billete y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos.

A su turno éste sale corriendo para pagar lo que le debe al molino proveedor de alimentos para animales.

El dueño del molino toma el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con María, la prostituta a la que hace tiempo que no le paga. En tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito.

La prostituta con el billete en mano sale para el pequeño hotel donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado y le entrega el billete al dueño del hotel.

En este momento baja el ruso, que acaba de echar un vistazo a las habitaciones, dice que no le convence ninguna, toma el billete y se va.

Nadie ha ganado un centavo, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mira el futuro con confianza!!!

MORALEJA: SI EL DINERO CIRCULA SE ACABA LA CRISIS!!!

Abur

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Cómo me viví el mundial

Nunca he sido afecto a disfrutar los deportes en TV. Tal vez sea porque desde pequeño me gustó más jugarlos y el verlos en TV me parecía sin chiste ya que no era yo el que tenía control sobre los marcadores. Los juegos que disfruto son los finales sobre todo del Super Bowl porque ya sólo son dos equipos y casi siempre no le voy a alguno, sólo los veo por la convivencia.

Este mundial de soccer no fue la excepción, me emocionó un poco al ver un factor de unión para prácticamente cada persona que se denominara Mexicano. Sin embargo, me empecé a sentir invadido al ver soccer, literalmente, por todos lados, sentí que era demasiado. Después, la molestia aumentó porque se detenía el país cuando la selección mexicana jugaba. No me gustaba ya que lo poco que vi de los partidos era evidente una selección laxa que distaba mucho de los súper jugadores a los que los medios se empeñaban en idealizar.

Lo que fue colmando mi tolerancia hacia los “aficionados” y al mundial en general fueron varias cosas no tan positivas:

– Los borregos. Gente que nunca le había gustado el soccer, de repente ya era aficionada “de hueso colorado” Tenían que ver los partidos a como diera lugar, se sentían directores técnicos porque sabían la alineación ganadora y opinaban convencidos de que tenían la razón en la boca. ¿De cuándo a acá? Tal vez es el deseo de pertenecer a algo… y el mundial les dio esa oportunidad: patético.

– Los medios, empeñados en meter el mundial a los televidentes por todos lados. Santificando a unos jugadores, ignorando a los poco comerciales y satanizando a quién les convenía. Complacientes con el vulgo y seguramente con el gobierno que necesita proveer de circo a su nación ignorante, conformista y fácilmente manejable.

– El gobierno, que aprovechó para bombardear con sus nauseabundos comerciales proselitistas y mezclarlos con el ambiente del mundial para que la euforia fuera contagiada. Aprovechó para crear impuestos, subir precios y aprobar leyes sin importancia pero con un seguro valor personal para ellos.

– Los vándalos y parásitos que so pretexto de “festejar” se emborrachan, realizan actos vandálicos y molestan y atacan a todo aquél que use estar en desacuerdo con su equipo, su deporte o sólo por que sí. Lo peor es que los verdaderos aficionados los justifican pregonando que están contagiados por la emoción del mundial. O sea que todo se vale porque está el mundial.

– La intolerancia hacia los que no nos gusta celebrar al deporte. De plano tuve que tomarlo a broma y asentar mi posición “No mundialista” porque si no era tachado de antisocial, de sangrón, arrogante, intelectual (como si fuera un insulto) y tontería sin razón; sólo porque no comparto “la emoción del mundial”

– El que se les pague tan bien a un grupo de jugadores para que regresen perdedores, sin dar la satisfacción de haber jugado con todo. Más bien parece que van, juegan como pueden y al final saldrán con un “se hizo lo que se pudo pero al final ellos nos superaron” Me recuerdan a los juegos olímpicos donde la mayoría de los que no ganaron medalla o tronaron a medio camino salían diciendo que estaban SATISFECHOS con su actuación porque habían dado todo. AHHHH! Asqueroso porque si eso era todo para ellos quería decir que está el país en un hoyo muy por debajo de todos los otros países. Daban ganas de ahorcarlos.

En fin, los días con los juegos fueron pasando y este domingo jugó la selección mexicana con la selección Argentina. La gente confunde y dice “juega México contra Argentina” ¡NO PENDEJOS! juegan sólo un puñado de cabrones y no van en contra, no es guerra, no es política, no son naciones, son sólo jugadores. Y me dicen “Tú me entendiste. Así se dice. No seas mamón” Claro, como la mayoría se refiere así a los juegos entonces ya debe decirse así. Lo correcto está mal.

Mi hermano tuvo a bien reservar en un restaurante al sur de la ciudad de México. Confieso que la idea no me emocionó ya que hay que lidiar con los “aficionados”, el tráfico y además pagar para a veces sufrir pero bueno, hay que convivir y podría ser interesante.

A la entrada del restaurante estaba un señor vistiendo una playera con la leyenda “Argentina” no era deportiva, no era de su selección, era sólo una playera como la que se puede adquirir en el aeropuerto del país en cuestión. Me pareció loable ya que, a pesar de estar en un país hostil y retrógrado, arriesgándose a ser agredido, él la portaba orgulloso. Me quise tomar una foto con él, pero podría haber sido mal interpretada mi intención. Yo lo admiraba pero podría pensar que me burlaba.

Había ya familias donde sólo faltaba el perico. Casi todos con playera negra o verde, maquillaje, peluca, con todo, una combinación o alguna de todo. Desde niños de menos de 5 años hasta los abuelos. Todos con cara de ilusión y esperando que el sueño se cumpliera: la selección de México en la final. También llegaron unos sacerdotes que pudieron ser o no católicos pero eso sí, comieron, bebieron y se fueron… viva la austeridad de las iglesias.

Durante los primeros minutos todo fue emoción, gritos, mentadas de madre y uno que otro tocando su vuvuzuela. Me encantó estar ahí ya que actualizaba Twitter, Facebook, tomaba fotos, observaba a la gente y todo era un circo divertido con actos y caras de todo tipo. Había niños que compartían la emoción de los padres. Otros a punto de llanto al ver a su mamá gritando groserías o a su papá golpeando la mesa y tirando los vasos. Eso ya no me gustó.

El juego tuvo sus “detalles” igual que en el de Inglaterra que le robaron un gol. La gente intolerante mentaba madres e insultaba al por mayor: al árbitro, al director técnico mexicano, a Armando Maradona, a Heinze (que por cierto es un teatrero) y así. El timeline de Twitter se notaba cargado de emociones de todo tipo: esperanza, ánimo, desesperanza, ira, miedo, tristeza. Parecía una guerra entre naciones. Pensaba en aquel Argentino del otro lado del restaurante. ¿La gente lo respetaría? ¿Saldría vivo del restaurante?

Al terminar el juego salimos a pedir el auto al estacionamiento y ahí estaba el Argentino platicando con otra persona. Parece que había ido con la esperanza de encontrarse a un connacional o tal vez lo dejaron plantado ante el miedo de lo que podría pasar de ganar Argentina. Nadie le prestaba mucha atención, la mayoría mentado madres pero en voz baja y cuidando que él no los escuchara. Cabe mencionar que el Argentino tenía cara de pocos amigos y además se notaba de constitución fuerte. Cualquier altercado hubiera podido controlarlo con un puñetazo y para eso, en la cara nadie se le puso enfrente, todo a espaldas.

Ya en casa, sentado frente a mi computadora a eso de las 9PM, me puse a leer los estatus y comentarios de las redes sociales en las que estoy. Fue una desilusión terrible el leer amistades, familiares y colegas haciendo comentarios xenofóbicos y por demás estúpidos contra los argentinos. Pocos admiraban o felicitaban a la selección argentina por su desempeño, que por cierto, fue muy superior al de la selección mexicana. Otra razón por la que no me gustan estos eventos mundiales. La gente se lo toma mal y se deja llevar por las emociones y sacan lo peor de sí. Nadie piensa, se vuelve cavernícola y se lleva entre las patas a quién no esté de su lado. Una verdadera tristeza.

Los pocos que tenían el valor de discutir mi comentario – “Qué triste leer los comentarios xenofóbicos contra Argentina… Jugaron bien y son favoritos de siempre para ganar mundiales, ya supérenlo.” – se justificaban diciendo que ellos hacen lo mismo para con nosotros y que nosotros somos mejores por darles empleo cuando tuvieron problemas. Reverendas estupideces que hacen que dé vergüenza el saber que son directores de empresa, padres de familia o jóvenes futuro de México.

Tal vez algún día esos eventos mundiales sirvan para que la gente reflexione y se supere; para unir personas en vez de separarlas y para ejercitar la tolerancia. Acepto que hice varias cosas por molestar a los aficionados pero sirvió para que unos pocos quisieran preguntarme porqué lo hacía, y en vez de atacarme de ahí surgió un diálogo por más, positivo y enriquecedor.

Tal vez estoy mal por no emocionarme lo suficiente. Sin embargo, estoy seguro que estoy en lo correcto al reconocer las diferencias, las fortalezas y debilidades de los equipos y el verlo como lo que es: un juego y no tomarlo personal y en contra de todo un país. Ok ok también soy intolerante, sobre todo ante la estupidez, pero no insulto y miento madres a toda una nación sólo porque le ganaron a 11 pendejos que jugaron soccer.

En fin… escribiendo aquí me ahorro el psicólogo 😛

Abur

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