Mi espacio utópico y catártico

México

El que se enoja pierde o la tecnología no es infalible.

Todos en algún momento hemos escuchado ese dicho de “el que se enoja pierde” y lo único que pregona es paciencia. Hoy lo viví de manera empírica y vaya que aprendí la lección. Todo comenzó ayer… (sonido de arpas mientras se recrea la escena del flashback)

Ayer sábado visité a un par de clientes, ambos a más de 30Km de la montaña. Los primeros equipos auditados fueron bastante rápidos, pero los 3 últimos fueron una verdadera pesadilla: Windows Vista Starter, con 1GB en RAM, fragmentación de registro del 60% y 50% de disco duro. Sólo en arrancar tardaba casi 5 minutos. Otros con el clásico malware que identifica cuando lo quieres remover y empieza a bloquear tus intentos reproduciéndose como loco y tratando de infectar todo equipo que encontrara en red. Me enfoqué en este último y me enterqué hasta que saliera. Pero me tardé el doble de lo que pensé.

Ya en la noche después de actividad y media recordé que no pasé a Cablevisión a hacer el pago que había vencido. No iba a tener señal de Internet ni tampoco de TV, pensé que iba a poder sobrevivir con la señal intermitente del iPhone entre EDGE y 3G; qué equivocado estaba.

Casi para dormir, cayó una tormenta en la montaña y la señal en el teléfono simplemente no servía. Marcaba EDGE por unos instantes y luego perdía la señal. Me agobió no poder ver los pendientes a los que estoy acostumbrado y el hecho de que la señal fuera tan mala precisamente esa noche que no tenía Internet.

Me acosté enfadado por haber olvidado pasar a pagar Cablevisión y me propuse ir temprano a hacer el pago. Además dado que mi hermano andaba fuera de la ciudad, mi padre iba a querer ver el mundial aquí en la casa. Así que estaba decidido: tenía que ir aunque fuera en domingo.

Hoy desperté a las 7 y busqué en el teléfono la locación de las sucursales donde podía hacer el pago en domingo. Me enfadaba ver la E junto a 5 rayitas que indicaban que supuestamente tenía todo para que apareciera el 3G y nada. Después de casi 10 minutos para una búsqueda que debió tomar segundos, identifiqué la sucursal de Coapa y salí sin desayunar a las 8:40 esperando llegar en el momento que abrieran las puertas y regresar a las 9:20 para desayunar bien y con calma.

Llegué a las 9 y me encontré la sucursal cerrada. Pensé – estos huevones seguro van a abrir onda 9:20 – así que decidí estacionarme fuera de Coaplaza y esperar a que abrieran. A las 9:15, impaciente y aprovechando la maravilla del 3G revisé de nueva cuenta el horario de la sucursal.

“Horario: De 9:00 a 20:00 hrs lunes a sábado” ¡ARGHHH! ¡Carajo! Por andar enojado con la señal no leí bien que era lunes a sábado. Decidido y aprovechando que ya estaba fuera de casa, busque una sucursal que abriera en domingo y la única que abría a las 10 era Iztapalapa en la Plaza Aristeum.

Busqué en el Google Maps el 941 de Ermita Iztapalapa y lo ubicó casi a la salida de Puebla. – “No importa” – refunfuñé – “al fin y a estas horas que no hay gente llego en 20 minutos y a las 10:30 estoy de regreso en casa” – pobre iluso –

Aprovechando que estaba en Coapa decidí tomar la ruta “entre calles” que parecía la más directa. Lo más natural hubiera sido tomar Calzada de Tlalpan y dar vuelta en el Eje 8 que es Ermita Iztapalapa y seguirme derecho hasta que apareciera la plaza, pero no; el destino me tenía lista mi lección.

Después de dar como 10 vueltas (sin exagerar) en una calle y puentes cuyo sentido es imposible de determinar, noté que un coche tomó por donde parecía que iba a aparecer una horda de autos en sentido contrario pero no fue así. Tomé por ahí y aparecí en la Av. Tláhuac la cual estaba en obras. Sólo dos carriles de cada sentido estaban habilitados.

Eran ya las 9:30 y los comercios se veían muertos, sin gente. Delante de mí sólo había otro coche y las máquinas abandonadas sugerían una escena de película tipo “Terminator” o “I’m Legend” Me detuve un momento a escribir un reclamo al jefe de gobierno que mantiene la ciudad con obras tan inútiles y estúpidas como el metrobús en la Av. Insurgentes – sé que hay gente que le encanta el metrobús, pero son los que lo toman a horas no pico y que no tienen automóvil. – Tomé un par de fotos de la obra y de un motel con un nombre sugerente y seguí mi camino.

La calle parecía suelo lunar de tanto cráter y protuberancias y volvía el pensamiento de reemplazar mi adorado coche por un “todoterreno” El humor estaba ya incontenible, eran casi las 10 y yo todavía veía lejos el 941 de la mugre plaza. Llegué a Periférico y el tráfico parecía el de cualquier día entre semana. Los microbuses ocupando los 3 carriles buscando ganarse el pasaje entre sí. Los policías inútiles impávidos aleteaban las manos como si eso fuera a hacer más fluido el tránsito en vez de multar o meterles un balazo a esos parásitos que tratan a su pasaje como ganado en vez de como personas.

Mientras mentaba madres, no se me ocurrió buscar en la App “Estoy en el mapa” la localización de la Plaza Aristeum y me seguí por Ermita Iztapalapa observando el puntito rojo donde se suponía iba a aparecer Cablevisión como si fuera Jesús resucitado a sus discípulos.

10 de la mañana y observé la computadora de viaje con unas estadísticas de miedo: “1hr 40min, 25Km, 4.5Km/L” O sea que llevaba manejando casi 2hrs a una velocidad promedio de 15Km/hr y gastando 5 y medio litros de gasolina. Eso ameritó un “¡No mames!” de mi ronco pecho.

Al llegar casi a la salida de Puebla vi un súper y pensé – “Esa debe ser la jodida plaza Eliseo o como quera que sea su chingado nombre” – me dí vuelta en “U” y casi se me estampa del lado derecho una guayín Fairmont de los 80s.En ese momento me orillé para tomar un respiro y calmarme un poco.

10:20, abrí la App para localizar la plaza en el mapa y oh sorpresa. La plaza estaba en el cruce del Eje 3 y Eje 8, es decir, a 10Km al menos de donde yo estaba. Ok… tranquilo Rod. Puse en el iPhone la selección de música de los 80s aprovechando que un coche ochentero me iba a dar un reality check, respiré hondo y fue en ese momento cuando vino a mi mente el dichoso dicho “El que se enoja pierde” (y a mi me fue bien después de todo) Por andarme confiando de los mapas del GPS casi me chocan, gasté tiempo, gasolina y metí mi coche en unos lodazales que parecía que me había ido a jugar Gotcha con él. Si tan sólo me hubiera calmado y hecho mi búsqueda con calma, la búsqueda en la mañana!!!!

Lo natural hubiera sido: buscar serenamente la sucursal adecuada, seguro hubiera desayunado rico, nutritivo y a buena hora. Acudido a Plaza Loreto tranquilamente a las 11 de la mañana, hecho mi pago sin problemas y tal vez tomado un cafecito en algún Starbucks. O en su defecto, tal vez hubiera ido a la ahora sacrosanta plaza Aristeum, pero tomando Calz de Tlalpan y llegando a las 10 en punto o incluso antes. Pero hoy debía de aprender mi lección.

Eran las 10:41 y salía de la dichosa plaza con mi ticket de pago del servicio y pensando – “Nada más falta que activen el servicio hasta el lunes” – de haber sido así, esta entrada hubiera aparecido mañana por la tarde y no fue así. La lección está aprendida: el que se enoja pierde y no hay que confiarse de los GPS o de las rutas alternas 😉

Abur

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Cosa chocolatosa en Starbucks 2a parte

Nuevamente en el Starbucks. Esta vez porque estoy esperando traigan una batería que encargué para un cliente. El plan inicial era regresar temprano a casa y trabajar en los proyectos que tengo pendientes, entre ellos, algunos posts aquí en R@Utopia, pero dado que estaba más cerca de aquí que de casa, preferi quedarme a esperar y hacer tiempo por este lado de la ciudad.

He tenido oportunidad de visitar más 20 Starbucks  en la ciudad de México y cada uno tiene sus peculiaridades. Hay cosas que comparten entre todos y esas son las que hacen que sea adicto a estas cafeterías. Hay otras cosas que caracterizan a cada uno y hacen también interesante y divertido visitar.

¿Qué me gusta de Starbucks Coffee?

– La mayoría de las veces, vayas a la sucursal que vayas, el sabor de tu bebida es el mismo. A veces entre países cambia un poco dado que los ingredientes no pueden ser los mismos en su totalidad. Por ejemplo, la leche, si fuera importada, serían aún más caros los Cappuccinos.

– Cuentan con clima artificial que mantiene la temperatura entre 23 y 25° C y aunque haya bastante gente, se está en un ambiente agradable.

– Música ambiental que típicamente es jazz pero hay de todo. El volumen es el suficiente para mantener una conversación a volumen estándar sin tener que subir la voz.

– El trato es personalizado. Desde tu nombre en el vaso ya lo es. Los asientos y todo el local está enfocado a que hagas el espacio como tuyo; éste sí tómatelo personal jaja 😉 A veces, cuando eres cliente frecuente ya saben cómo te gusta tu bebida y la preparan de esa forma ya sin preguntarte.  Cualquier servicio personalizado y atento es lo que uno busca. Además de que te da chance de decir que te llamas Gumersindo pero que ponga Gumer en tu vaso 😉 y te la crean.

– La variedad de bebidas, aunada a la personalización de éstas, vuelven a Starbucks en “La cafetería” aquí en México y en los Estados Unidos.  Aquí tenemos cafés mexicano  pero a lo mucho, cuentan sólo con 30 o 40 tipos de bebidas y esto ya con sus combinaciones. En Starbucks, casi cualquier cliente exigente y no tanto, puede encontrar algo que le guste.  Desde frío o caliente, pasando por café, chocolate, tés, con leche, helados, con shots, jarabes, toppings, la forma de preparación y un largo etc. que los hace presumir que cuentan con miles de combinaciones, lo cual es real. Puedes pedir un “Venti Frappuccino latte Sumatra coffee con shot de menta sin crema batida con leche deslactosada light a temperatuda” What the fuck? si… y lo más curioso es que te entieden 😛

– Además de las bebidas, cuentan con bocadillos, sandwiches, fruta, bebidas embotelladas, pasteles, postres, en fin platillos de sólidos comestibles  que hacen se antoje alguna vez acompañar tu bebida con algo.

– Área especial para visitantes con equipos de cómputo portátil – Net bar – que en verdad funciona. Puedo conectar la lap si no traigo casi batería, la conexión tiene una velocidad aceptable para ser un lugar público y la iluminación es adecuada. Hay lugares que la conexión es terriblemente lenta, no hay donde conectar tu laptop o de plano no hay un lugar donde puedas estar cómodamente con tu equipo, en Starbucks el 99% de las veces, sí.

– Área para fumadores, que aunque en la Cd. de México está prohibido fumar en lugares públicos, el hecho de separar las áreas hace que puedas estar feliz sin tener que oler el CO2 de otros comensales o sus apestosos y agrios alientos a nicotina 🙂

– Seguridad, no recuerdo si desde que llegaron las cafeterías de la sirena metalera a México, ya contaban con su policía en puerta. O si éstos fueron “institucionalizados” a partir de los brotes de inseguridad patentes en todo el país. Lo que sé es que puedo llegar y estar relativamente “tranquilo” voyeureando o trabajando en mi laptop o iPhone sin que alguna infeliz entidad busque robarme. En el Starbucks que estoy no sólo hay 1, sino 2 policías que, por cierto, me miran de forma insistente. O me confundieron con algún actor o con un capo, o son gays o estoy paranóico.

Sin embargo, como todo, también tiene cosas que no me gustan tanto o que de plano me desagradan.

¿Qué no me gusta de Starbucks Coffee?

– Hay algunos baristas que se creen paridos por Kratos. Esos que te atienden con un tono wannabe fresoide y que te miran como si ellos fueran los clientes y tú el pobre loser que no estudió y que tiene que trabajar a las 9PM en una cafetería.  Si me salen con ese tonito al preguntarme qué quiero, he tomado la actitud y les contesto “Ya nada, gracias.” y me salgo de ahí. Casi siempre no vuelvo a regresar a esa sucursal en particular.

– Algunas sucursales a ciertas horas se llenan de entidades menores de 18 años que no saben aún a dónde pertenecen. Algunos podrían estar jugando en el área infantil de McDonald’s y otros bien podrían estar con una identificación falsa buscando entrar en un bar. Como no pueden en uno ni en el otro entonces terminan en un Starbucks. Antes que nada, no respetan ni a su madre. Gritan, son wannabes del patético moreno que anuncia sus tonos y se autodenomina Nigga y parece que todo lo que hacen es para que la gente note su jodida presencia. Ahora evito ciertos Starbucks a ciretos horarios para poder  llegar sin  encontrarme con estas manadas de salvajes.

– Los Valet Fucking Parking. No sólo no soporto que alguien que no sea yo, maneje mi auto, sino que aunque cierre guantera y cajuela con llave y les dé la copia de valet, ellos esculcan y se roban y manosean lo que pueden. Mueven el asiento como si fueran a manejar medio día en tu auto y además, corres el peligro que lo golpeen o rayen y te eches un round con su jodida empresa de seguro – cuando tienen -. Busco ir a aquellos que tienen estacionamiento de autoservicio o los que puedo estacionar a los alrededores. Odio a los valet parking – se nota ¿verdad?

– Que desde que llegaron a México no han cambiado o al menos lavado sus muebles. Hay algunos sillones que no puedes deducir qué color tenían de nuevos. Se encuentran gastados, descoloridos y seguramente son hogar de millones de microorganismos que para gente sangrona como yo, son detestables. Los asientos de piel brillan de las múltiples capas de grasa humana, bloqueador solar, cremas humectantes y toda la porquería que muchas personas nos embarramos en la piel después de bañarnos. Ojalá tuvieran una política de renovación de mobiliario cada cierto tiempo porque de ver los sillones no dan ganas ni de pasar cerca por peligro a que en una de esas cobre vida y te coma.

Precisamente ahora que escribo esta entrada me encuentro en una Starbucks, así que soy fan y mientras mantengan su calidad y no suban tanto los precios, seguiré siendo su cliente. La pila llegó, mi cliente está feliz con su laptop y yo tuve que interrumpir el post pasando del Starbucks Irrigación al Strabucks Plaza Hacienda.

Mis bebidas favoritas:

  • Green Tea Frappuccino sin crema batida y con un shot de vainilla (muy dulce pero sabroso)
  • Helado Shaken Lemon Green Tea (Refrescante y no tan dulce)
  • Caramel Frappuccino light sin crema batida (Cafecito que no requiere extra azúcar)
  • Chocolate Chip Cream con Avellana sin crema batida (Una bomba mejor conocida como cosa chocolatosa)
  • Sandwich Nórdico de salmón y queso filadelfia
  • Sandwich español con salami, jamón serrano y queso manchego

Hasta el próximo Starbuckazo

Abur

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Colección de estampitas de verificaciones

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– Posted using MobyPicture.com

En estos días descubrí un nuevo servicio a través del cual puedo postear directamente a mi blog, las fotos que subía antes a Twitpic desde Twitter (: Ésta fue la primera, una persona que sin importar que limite cada 6 meses la vista trasera de su coche, él pone su colección de hologramas de verificación 🙂


Paulette Gebara Farah desparecida el 23 de Marzo de 2010

La niña fue sustraída de su casa en Interlomas en la mañana del Lunes 22 Marzo. Los que leen este blog sabrán que no hay cosa que pase por mis manos que no busque comprobar su veracidad. En este caso, conozco a familiares directos de la niña y desafortunadamente es una realidad lo que sucedió. La información es poca, sin embargo, la foto es actual y el correo es real. Corroborado el día de hoy jueves a las 8:30 AM.

Sean tan amables de comentar si cuentan con información o de escribir al correo gebaramauricio@yahoo.com

Nota de El Universal

Información acerca de la desaparición 

Entrevista hecha por J.L. Dóriga con su padre 

Nota de Televisa

Nota de TV Azteca

Nota en TVolución donde aparece su mamá

Entrevista de León Krauze con su  mamá  

Nota en Hechos

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Despertar de los volcanes en el Valle de México

Así despiertan los volcanes en el valle de México con vista desde la montaña

Cámara Sony DSC-F828

Al hacer clic en las imágenes puedes ver la versión ampliada 1440×900

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Una mañana de montaña

Subiendo al techo del garage a encender el calentador apagado por estos vientos me encontré con unos volcanes con algo de neblina pero sin dejar de ser impresionantes.

Cámara Sony DSC-F828

El consentido: el Popocatépetl.

Los dos volcanes, Popocatépetl e Iztaccíhuatl con una sábana de nieve hasta las faldas.

Pero qué tal la contaminación? Parece que hubo un incendio gigante.

Y la luna majestuosa por la mañana

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Después de la tormenta… por la noche

Hoy que salí al gimnasio pensé encontrarme embotellamientos y caos por todos lados dado que estuve leyendo todo el día en Twitter las quejas de la gente; pero no. Llegué en menos de 15 minutos y al salir regresé a casa en poco más de 16. Me sorprendió el cielo que se apreciaba de un color azul rey (mi color favorito) y las nubes teñidas en tonos naranja, me encantó.

Después de la reglamentaria escala técnica en el baño, saqué cámara, tripie y me dirigí a la azotea para hacer varias tomas, les comparto éstas.

Al hacer clic en la foto, ésta se abre en 1024 x 768.

La cámara es la misma de la tarde la Sony DSC-F828 en modo Manual.

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