Mi espacio utópico y catártico

R@U Folk

Historias de gimnasio S02-1

Ahh hoy es el segundo día de gimnasio del año. Ayer otro poco y no voy, pero todos esos fracasos de los años pasados sirvieron para empujarme y no dejar de ir. Además me animé pensando “¿Quién demonios va a estar yendo con este frío, el segundo día del año y a estas horas?” Pues creo que los de siempre ya que el gimnasio estaba casi con la misma cantidad de personas de siempre.  Esta va a ser la historia de gimnasio S02-1. La primera fue muy corta L de hecho, sólo fue el preliminar, pero comenzaré ahora con la experiencia.

Las estadísticas…

Los números a esta altura son horribles L pero servirán para registrar el avance y también para apreciar el volumen adiposo acumulado en partes estratégicas de mi anatomía.

– Peso neto encueradín por la mañana    105Kg

– Talla de pantalón (que no apriete)         38

– Talla de camisa (White collar dude)        17 ½ 44

– Largo de… bueno no, ya es demasiada información.

Éste es el máximo peso en el que he estado y para mis 1.74m de altura es sumamente pesado. Nunca he estado delgado, bueno sí 😛 pero mi constitución es robusta y no es por narcisista pero no me veo mal 😉
Pero bueno, los objetivos son los siguientes:

– Peso 85 Kg de musculín y grasita en pompas y piernas

– Talla de pantalón ni muy muy ni tan tan 33 (sip algunas marcas tienen talla 33)

– Talla de camisa 16 ½ 33 (era la talla que usaba cuando salí de la universidad)

– Lo demás seguro se modifica para bien 😉

Ayer llevé el monitor cardiaco Polar FT 80 super plus que alguna vez comenté aquí. Pero necesito cambiar mi rutina.

Los números registrados on site

– Caminadora: 2.20Km en 20mins (Estoy comenzando poco a poco. ¿Ok?)

– Bicicleta: 9Km, 18mins en resistencia 8 y 12mins en resistencia 6.

– 80 abdominales con peso añadido en silla vertical

– Frecuencia Cardiaca:

  • Zona 1 (de huevita) 19:25mins
  • Zona 2 (quema de grasa) 31:08
  • Zona 3 (cardio) 14:36
  • 807 Kcal quemadas de las cuales 16% fueron grasita
  • Promedio 139 al 76%
  • Máxima 167 al 91%

– Tiempo total del ejercicio: 65mins

– Playlist: Metal… no me gustó.

To do:

– Cambiar la rutina en el Polar.

– Cambiar el playlist por uno de Workout con un poco de todo.

– Llevar mis sandalias porque ayer no me pude bañar porque las olvidé.

Al rato escribiré la aventura del día en el gimnasio 😉

Actualización del 05/Ene

Pues estuvo, no hasta su madre, pero con bastante gente. Éste club “Entrenna” me agrada porque tiene alberca, se encuentra convenientemente cerca de mi casa y porque tiene poco más de un año de haber abierto. Lo que no me agrada es que, una vez que has probado los “Fitness” ya nada es igual:

  1. Hay que pagar 6 pesos por toalla mediana y 3 por la chica
  2. Las regaderas no tienen puerta por lo que todo aquel que le guste el mismo sexo se echa unos tacos de ojo de miedo.
  3. Son más económicos por ende, lo frecuentan más entidades que no quisieras encontrarte, porque en los Fitness también hay, pero no son tantas.
  4. Algunos aparatos no son tan high tech como en los “otros”.
  5. No tiene cuadrilátero de box ni la pared para escalar que encuentras en algunos de los “otros”.

En fin, no es tan crítico. Sin embargo, casi todos los días me encuentro con al menos, 2 entidades que o me hacen reir o me incomodan; tampoco hay medias tintas, me río o los odio. Este día me subí a la caminadora a trotacaminar los reglamentarios – por ahora – 20 minutos. Como había algo de gente, sólo había una libre y la tomé. El ritual es como sigue:
Subo a la caminadora, hago el hand shake del iPhone con los audífonos – son Bluetooth -, selecciono el Playlist, dado que acabo de comenzar, activo el monitor cardiado aka Polar y selecciono el tipo de ejercicio. Finalmente selecciono el programa en la caminadora y me aseguro que el ritmo cardiaco se lea en la misma.

¿Cuánto me puede tomar? 1 minuto, máximo 2. Ah pero fue demasiado para una señora con constitución tipo “Hut” de Star Wars y que, literalmente, sólo le faltaba traer puesto el delantal. Vestía unos pants, no sucios, puercos. Con una playera dos tallas la que debía usar y que dejaba ver tres hileras de lonjasenos – no se sabía cuál era cuál – con trenzas y una cinta, quiero pensar que para el sudor, en la cabeza.

Se acercó a mi y percibí ese aroma a rancio de una persona con problemas hepáticos o con poca higiene bucal. Volteé a verla antes de que dijera palabra alguna alertado por el buqué que emanaba de su humanidad y fue cuando preguntó con desdén:

“¿Qué? ¿La va a usar o va a jugar con su teléfono joven?” – dijo con un tonito como de “viene viene”

Desafortunadamente, el tufo me tomó por sorpresa y sólo alcancé a contestar con un “Disculpe, no le oigo” – y señalé los audífonos. Se dio la vuelta y se dirigió a una caminadora donde una mujer parecía estar terminando su rutina. ¡Joder! ¿Por qué no se reservan el derecho de admisión?” Pero bueno, esa mujer debió haber pagado también para estar ahí pero no deja de ser desagradable. Lo que sí, eso me motivó a caminar un poco más rápido imaginando a ese “Hut” persiguiéndome.

Después de las abdominales y los ejercicios de pierna, ya había olvidado el incidente. Además de que debo reconocer que también asisten unas criaturas que, mentiría si dijera que los ojos no se desvían de repente, excelsos cuerpos esbeltos, bien torneados y además que se ven sanos y fuertes. Espero hoy encontrármelas ya que prefiero ver a “Padmés” que “Jabba the Huts”

Abur


La primer entrada de 2012

Como ha sido costumbre, es primer día del año y estoy escribiendo la primer entrada del mismo. El 2011 se fue y no lo extrañaré. Por supuesto tuvo sus momentos especiales que tienen su espacio importante en mis recuerdos, pero fue también un año donde estuve cerca de personas que quiero y que no les fue tan bien y personalmente no llevé a cabo prácticamente nada de lo que me propuse.

Hace 7 años no había Twitter. Facebook se percibía complejo – obvio lo decían los usuarios de una cosa rara llamada Hi5 – y pocas personas lo usábamos en México. Si quería compartir algo con el mundo, éste era el medio ideal. Aquí publicaba mis pensamientos, mis fotografías, mis mentadas de madre, etc.

Ahora que Twitter es tan común y que prácticamente toda entidad que usa computadoras tiene su cuenta en Facebook, blogs como éste – que no es tan famoso y por lo mismo visitado por uno que otro despistado o amable lector que me conoce – han perdido el valor con el que contaban antes. Habrá gente que no esté de acuerdo, pero a la mayoría le da flojera leer y dado que Twitter te regala en 140 caracteres el sentir inmediato de alguien pues…

En fin, uno de mis propósitos es compartir mis pensamientos y andanzas aquí. Twitpic está interesante, igual que Yfrog, Flickr y demás servicios para compartir “media” pero aquí se queda en un sólo lugar. Mi blog es completa y absolutamente mío. No tiene nadie que abrir una cuenta, ni ser mi contacto, ni seguirme, ni pedir permisos … nada. Sólo tienen que entrar aquí y listo.

Gradualmente iré revisando lo que he compartido en TwitPic y me lo traeré para acá. No me es tan importante que lo vean diez o veinte personas, con que quedé aquí para la posteridad para la gente que quisiera saber de mi, qué pienso, qué hago y qué les quiero compartir, me doy por servido 🙂

Finalmente, quiero sugerir algo para este 2012. A varios les dará hueva, otros comulgarán conmigo en esto, no hay medias tintas.

Aprovecha que empieza el año para hacer un inventario de contraseñas. Es atemorizante la cantidad de logins y contraseñas de los lugares donde tenemos cuenta. En mi caso, tengo 266 entonces puede volverse una pesadilla el tratar de mantener o recordar contraseñas diferentes para esto. Por ello, he querido desde hace tiempo compartir estos tips 😉

1. Registra tu información de acceso tan pronto generes una nueva cuenta.

Existen herramientas para administrar contraseñas. Yo uso SplashID desde que tenía la Clié. Si no quieres adquirir una herramienta, una tabla en una hoja de cálculo con cinco columnas (sitio o aplicación, fecha de acceso, usuario, contraseña, clave para recuperar contraseña) sirve perfectamente.

2. Usa nemotecnia para generar contraseñas.

– Escoge una palabra “maestra”, para casos del ejemplo -> “macintosh”

– Intercala números y mayúsculas en la misma palabra -> “M4c1nt05H

– Va a haber lugares que te pidan además, agregar símbolos, entonces agrega en medio y al final algo sencillo, un guión bajo “_”, un ampersand “&” o una diagonal “/” -> “M4c1&nt05H/

– Finalmente agrega las iniciales de la aplicación, cuenta o sitio Web al que pertenece la contraseña. Por ejemplo:

Yahoo -> “M4c1&nt05H/Y

Google -> “M4c1&nt05H/G

Linked In -> “M4c1&nt05H/LI

y así…

Siempre recordarás tu palabra maestra y la forma en que lo generaste dado que no estás usando sólo la memoria, sino que estás razonando tu contraseña: la palabra, con letras y números, caracteres especiales y el lugar a donde pertenece 🙂

3. Cambia tus contraseñas, por lo menos cada año. Aprovecha que ya empezó el 2012 y así podrás ademas, identificar las cuentas que ya no usas o las que necesitas activar.

4. NUNCA compartas tus contraseñas, ya que si alguien conoce tu palabra “maestra” y el algoritmo a través del cual generas tus contraseñas… bueno, va a tener acceso a todas tus cuentas. Olvídate eso de que “mi pareja y yo no tenemos secretos” Algún día algo  pasará que recordarás este post. Ni tu pareja, ni tus padres, ni tu mejor amig@ deben tener acceso a tus contraseñas. No es porque quieras guardar secretos. Es porque TÚ y SÓLO TÚ puedes hacerte 100% responsable de ellas. No puedes dejar la responsabilidad a terceros.

Que sea entonces un 2012 en el que nos elevemos por encima del ego, lo mundano y lo vanal y que podamos ver el mundo con ojos de amor, comprensión y hermandad.

Abur y gracias por leer.

R@U


El mejor regalo del día del padre.. para el hijo

Horno cool

Horno cool

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Hoy es otro de esos días comerciales impuestos por la tradición en un afán de recordar a una de las partes que nos dio la vida, crió y nos dio una oportunidad para estar en este planeta: nuestro padre.

Respeto al mío y la mayoría del tiempo podemos comunicarnos bien y tener conversaciones enriquecedoras. Todavía nos reímos y podemos enojarnos con los comentaristas de box. Claro, como todos y cualquier persona, tiene sus detalles no tan agradables y otros que rayan en la incomodidad y molestia. Pero no deja de ser mi padre y no dejo tampoco de quererlo. Hoy tuve una desilusión que, en pocos minutos, convertí en alegría y en algo sumamente valioso.

Mi papá siempre ha sido la persona que más me agobia al querer hacerle un regalo. Desde hace 15 años que empecé a trabajar, quise darle presentes que expresaran mi agradecimiento y admiración aprovechando ocasiones como su cumpleaños o, como esta vez, el famoso día del padre. Las historias son varias, así que sólo compartiré las más representativas.

Alguna vez, estuve recorriendo tiendas durante días de nevadas por las calles de Munich. Quería encontrar una Meisterstück de Mont Blanc que no fuera la “clásica” negra que tiene todo el mundo. Encontré una color marrón que parecía dedicada a la realeza. La pluma está guardada en algún lugar de su oficina. Nunca se la he visto en la bolsa de la camisa o que siquiera la use.

En otra ocasión, llegué a oler decenas de fragancias y a donde llegara, incluso en los SkyMall y tiendas de aeropuertos, preguntaba y pedía muestras. Quería darle opciones para comprar la loción perfecta para él. Sin embargo, al llegar y preguntarle y decirle y mostrarle, él prefirió su loción de siempre: Guerlain Vetiver que, por cierto, tenía dos botellas sin abrir todavía.

Varias veces he querido invitarlo a un restaurante de mejor categoría que los Vips, Toks que, por cierto, le encantan. Casi en todas las ocasiones y salvo una o dos excepciones, se siente incómodo y termina peleándose con el mesero, el gerente o al que ose traer su corte menos que bien cocido o sus ya famosos “dos chipotles aparte” No es buena idea ir a comer con él.

La única vez que le ha gustado un regalo y que usa prácticamente todos los días fue la vez que le regalé un Gameboy rojo que le traje de los Estados Unidos cuando aquí todavía no llegaban. Recuerdo que no estaba tan seguro porque era rojo, pero era el único que había. Tenía un solo cartucho con un juego muy parecido a Tetris; pero a él le encantó. Hasta la fecha, lo juega antes de dormir y a veces o por la mañana para distraerse. Dado que se “comía” las baterías en menos de una semana, optó por comprarle un eliminador y un adaptador para la corriente; mismo que ha mandado reparar como 3 veces de que se trozan los alambres por el uso. Fue el mejor regalo que jamás le haya dado.

El día de ayer pensé que tenía otro regalo que podría ser útil, que no guardaría o le haría cara como los otros fuera del Gameboy. Había escuchado que se quejó alguna vez con mi mamá de no poder calentar su comida porque se había descompuesto el microondas de su oficina. El viernes aún no había ido el “técnico” que llamó para que se lo reparara, así que pensé: “un nuevo horno de microondas para su oficina será el regalo perfecto parte 2”. Lo usaría todos los días, se evitaría de esperar la reparación del otro y además le permitiría tener café caliente y tal vez saciar el antojo de comer palomitas de maíz o una maruchan.

Cerca de las 9 de la noche estaba ya en WalMart comprando el microondas. No tenía que ser el más caro, tenía que ser pequeño, elegante y fácil de usar – mi padre, como la mayoría de las personas mayores de 65 años, no comulga, ni tiene interés en la tecnología. Hace uso de ella sólo que le sea indispensable – por lo que opté por un LG pequeñito con puerta de aluminio y cristal negro que se veía elegante.

Hoy por la mañana saliendo a desayunar quise darle la sorpresa. Le pedí que abriera la cajuela de su coche para que me ayudara con algo. Estaba ansioso por ver su cara al ver el microondas y saber que mañana podría calentar su comida, café, o lo que fuera. Al abrir la cajuela y sacar la caja le dije: “Es para ti, lo compré para que ya no sufras con el tuyo que está sin servir”

Silencio.

Una pequeña mueca con la boca medio abierta fue todo lo que acertó a expresar.

Más segundos… más silencio.

Al ver su cara, el corazón me dio un vuelco y la expectativa se tornó en decepción.

“¿No te gustó? ¿Está muy grande?” –le cuestioné rompiendo el silencio incómodo que se generó. “No. No es eso.” “Es que el mío todavía está en garantía y pues ya lo voy a reparar.” – me dijo él con un tono que no acerté a descifrar.

He desarrollado cierta habilidad para descifrar diversos comportamientos en algunas personas: Clientes, amistades familiares y gente que acabo de conocer. Pero con mi padre, es imposible saber qué piensa o por qué hace lo que hace.

“Ok, te lo dejo en la cajuela y al rato vemos.” –  cerré la conversación y me subí a mi auto.

Odio cuando una situación me descontrola y esta vez odié más porque una lágrima peleaba por salir de un ojo.

“¿A dónde vas cabrona lágrima?” “No se te ocurra salir ahorita” – Me acomodé las gafas de sol y camuflé mi decepción e impotencia con lo que acababa de suceder.

Suena ridículo y simplista. Pero era mucha la expectativa de que después de años, por fin iba a poder regalar a mi papá algo que le gustara y el que se hubiera caído en sólo 5 segundos golpeó duramente mi orgullo y sistema emocional.

Ya en el coche conduciendo y teniendo la odisea de ver dónde desayunar, volví a tomar color y tranquilidad. El esquivar microbuses y la plática que derivó de encontrar periférico cerrado por la carrera del día del padre lograron la magia: paz.

Llegando a su casa le pedí la caja del microondas comentando que no se preocupara, dado que estaba cerrado y la compra había sido apenas ayer, lo iba a regresar y no habría cargo extra ni nada. Dudó en aceptarlo cuando mi mamá comentó que era mejor tener uno nuevo que esperar a que le repararan el viejo, pero interrumpí la escena metiendo el horno a la cajuela de mi coche.

Esto pudo ser un capítulo más de la serie “Dale de regalo a tu padre algo que no le guste y que no use” pero no me enganché. Quise compartir lo que pasó por mi mente antes de llegar a comprender nuevamente el equilibrio de las cosas en el universo, por más ridículo que suene.

Mi padre es así, es difícil de complacer y casi siempre pone un “pero” a las cosas. Si compro algo, siempre pregunta el precio y sale con que él lo puede conseguir más barato a excepción de cuando hablo de cualquier cosa con chips o metales que no entiende.

Cuando iba en tercero de primaria hubo una competencia de natación. Me partí el lomo y luché contra un calambre y contra el chavito que ganó el primer lugar. Al terminar y salir de la alberca volteé hacia las gradas buscando a mis papás con la convicción de que habían notado el titánico esfuerzo que acababa de hacer. No fue así. El recuerdo de mi papá moviendo la cabeza oscilando de lado a lado mientras levantaba su mano con el pulgar apuntando hacia abajo en desaprobación, todavía me estremece y hace que me duela el pecho al recordarlo.

Así es él. No piensa en lastimar a alguien al ser como es. Es su forma de ser y su cariño lo ha demostrado siempre proveyendo lo que necesitábamos, preguntando cómo nos iba en la escuela, el trabajo, etc. Haciendo todo por satisfacer nuestros caprichos: mi Commodore 64, mi primer cámara fotográfica, el Atari, el reproductor de CDs para la casa en los 80s, las llantas y el equipo de sonido para el coche que él manejaba pero que nosotros presumíamos, toda la escuela de mi hermano y la mía, vacaciones dos o tres veces al año, los Reebok, luego los Nike, los Guess, los RayBan, mi tarjeta de crédito y un larguísimo etc. No nos ha fallado y ahora que a mí me cuestan las cosas, me doy cuenta que debe haber sido un esfuerzo brutal de su parte para que no nos faltara eso y más.

Sus regalos favoritos que le damos son el platicar con orgullo cada vez que salgo de viaje. Contar a los familiares que compré un coche deportivo o que cambio de computadora más que de calzones. Él puede ver que su esfuerzo no se fue a la basura del todo; hasta eso, no salí tan mal 😉

Gracias a que fui ayer a comprar su horno, encontré que los electrónicos tienen descuento y están a 24 meses en WalMart. Quiero regalarme una pantalla de LED y gracias a que fui por su regalo ahora no será de 40” sino de 46”y por el mismo precio.

Entonces, recordando las veces que ando sufriendo – por mi elección porque el único que se pone en posición incómoda soy yo – buscando qué regalarle, siempre ha habido algo positivo y una sorpresa que resulta ser un regalo para mí.

Me siento egoísta porque ahora me doy cuenta que quiero ver su rostro de satisfacción al darle mi regalo. Sí pienso en él y en qué le puede gustarle o serle útil, pero estoy esperando su aprobación. ¿Entonces el regalo es para él o es para mi?

Finalmente, él es como yo; o más bien, yo soy como él. A mí tampoco me gustan mucho los regalos. Prefiero comprarme las cosas porque siento que nadie me da lo que realmente me gustaría… hmm ¿Entonces de qué me quejo?

Ambos somos felices como estamos. Yo no tengo problema si no me felicitan en mi cumpleaños o si no me dan regalos, él es así también. Es feliz teniéndonos cerca y estando con mi mamá. Los que buscamos regalarnos algo al darle a él, somos los demás.

Lo admiro y me siento contento de tenerlo conmigo al igual que a mi mamá.

Gracias por el regalo papá. Porque sin saberlo, el que me regaló algo muy valioso desde que nací y  esta vez hoy, eres tú…

Feliz día del padre.


Hace algunos minutos…

… que mi cerebro estaba a punto de generar ondas delta y entrar en un rico sueño cuando se azota la puerta de mi habitación. Como tenía puestos los audífonos, dudé por un momento si el azotón provenía de ellos o realmente de la puerta que había sido azotada. Me incorporé de un salto y al dirigir la mirada hacia la puerta abierta casi me da un infarto al ver una sombra negra dirigiéndose hacia mi.

Pero para mi sorpresa esa sombra tenía cola y venía acompañada de pelos. “¡Pinche Hamish cabrón!” le dije al peludo perro que acababa de entrar cual pesadilla de terror a mi recámara. Debió de haberse quedado en alguna habitación jetón y como tiene costumbre de acompañarme durante el día debe de haber dicho “ah pues de noche también”

Del susto pasé a la risa, pero la adrenalina derramada me dejó con un pulso acelerado, espantó al sueño que estaba llegando y pues decidí escribir la experiencia Hamonovica.


Hace muchos años…

o hace algunos meses mejor dicho – como diría Boseberto Miguel Bosé en su canción “Partisano” – que no escribía en mi espacio virtual dedicado a la catarsis, compartimento y mi aportación a las letras virtuales.

La foto de aquí es la vista de mi computadora. Siempre había querido una de estas de verdad. Y pongo “de verdad” porque había instalado ya un Mac OS X en mi PC pero definitivamente no es lo mismo.

Este post no iba a ser acerca de “Maquita” (sí, soy de esas personas que le pone nombre a sus cosas incluyendo sus partes íntimas 😉 ) pero ya que empecé, pues voy a ver a dónde me lleva esto.

Los que son dueños de algún iDevice, seguro se sentirán identificados y estoy seguro que la mayoría coincidirá conmigo en esta descripción.

Primero, lo que se percibe en la frase en inglés “look & feel”: desde que vi en las tiendas el case de aluminio y la pantalla de cristal ya había llamado mi atención. La manzana en la tapa que se enciende junto con el equipo le da un aire de personalidad que era único; bueno, es, pero ya fue emulado por otros fabricantes. El teclado es retroiluminado y la sensación al usarlo es definitivamente de calidad y confort. El Touchpad multigestos hacen que el uso de mouse no sea siquiera extrañado. En él tienes funciones que se integran perfectamente al sistema operativo y sus aplicaciones. Por ejemplo, el uso de dos dedos desplazándolos hacia arriba y hacia abajo emulan el funcionamiento de desplazamiento presente en las ruedas del mouse. El uso de tres dedos hacia los lados, sirven para avanzar o retroceder en Safari – navegador de Internet de Apple –  esto y varias amenidades comunes en estos dispositivos hacen que con tener uno, entiendas el funcionamiento de los otros.

No sólo tiene lo necesario sino un poco más: puertos USB 2.0, cámara, firewire, red alámbrica e inalámbrica, DVD, etc. Apple tampoco se andan con jaladas como en el caso de las PCs, que ofrecen equipos de $5000 alegando solidaridad para con los que necesitan un equipo de cómputo y no quieren gastar más de eso. Conozco varios casos que al mes de haber comprado una mentada Netbook ya la quieren vender desesperados por su lentitud. En el caso de Apple, desde el modelo más básico te ofrecen toda la calidad, versatilidad y poder de cómputo para que realmente estés satisfecho. En escala del 1 al 10, el equipo más lento de Mac está en un 5 cuando en PC te puedes encontrar equipos que cuestan lo mismo que la MacBook más económica y están en 2 o 3. Ahh pero te regalan una maletita pinchurrienta que realmente ya te están cobrando en el precio.

El sistema operativo es otro mundo. En este caso es un Mac OS X 10.6.7 Lion… con 4GB en RAM todo se ejecuta a una velocidad por encima de lo esperado. El sistema lo tienes funcionando en menos de 40seg desde que presionas el botón de encendido y se apaga en menos de 10 seg. Esto lo logran también algunas PCs pero esas tienen discos de estado sólido o están nuevas sin software. Yo lo tengo en el equipo “budget”

En fin, ya dedicaré varios posts al sistema operativo Mac OS X y a las Mac en general ya que tiene varios “truquitos” que resuelven la vida a sus usuarios.

Cambiando de tema, quise escribir respecto al tiempo. Este es relativo en su percepción, intangible. A veces amigo, otras veces enemigo y desafortunadamente nada podemos hacer para manipularlo. ¿Cuántos no quisiéramos regresar a cierta época de nuestras vidas y comenzar otra vez desde ahí?  En mi caso, me remontaría hasta el momento en que tomé conciencia de mi existencia – espero que pase un milagro ahorita como el de las novelas y que al escribir esto, un remolino venga por mi y me lleve a mis 3 o 4 años de edad 😉 – empezaría de nuevo y esta vez me quitaría de miedos, experimentaría muchas cosas más y viviría como si no tuviera nada que perder. No sería irresponsable, al contrario, sería mucho más responsable porque regresaría con conocimiento y el conocimiento demanda responsabilidad.

Como no llegó ningún remolino por mí, sólo me queda vivir el presente. El pasado ya valió, ahí está. Pum, no se puede hacer algo más que aprender de él para seguir haciendo lo que aprendimos y dejar de hacer lo que no nos aportó. Es experiencia y lo mejor es agradecer que pasamos por él y así aplicar lo aprendido en el futuro. El cual ni siquiera está garantizado. Sólo queda el presente y nuestras decisiones para él.

Algún tiempo me la viví en el pasado, no me trajo más que amargura y desperdicio del presente. Ahora veo hacia atrás con tristeza porque dentro de mi plan de vida ya debería estar en otro nivel. Así como en un juego de video que antes de empezar a jugarlo me decía: “hoy llegaré al nivel 10” Pasaba a veces horas y cuando veía no había llegado ni al nivel 5. Pero mi ritmo no es igual al de nadie. Estoy convencido que, cuando vamos por la vida, cada quién va a su ritmo. No tiene que ver con tener hijos, o tener una casa propia o las pendejadas que la tradición, la sociedad y las instituciones nos venden por todas partes. Tiene que ver con la experiencia de vida, el haber probado sabores, olido, sentido, conocido personas, situaciones, lugares y sobretodo aprender de la vida en sí como para poder respetar y ser humildes en nuestro entorno.

Al final del día y de la vida tanto el político como el campesino terminarán siendo polvo y huesos. Alguna vez vi a la muerte de cerca y lo que más me entristeció y encabronó casi por igual fue el que me iba a ir sin haber hecho más cosas; sin haber vivido más. Además de que quería que mi recuerdo y legado fuera otro del que estaba dejando.

Hoy sé que todo eso depende sólo de mi. No puedo achacar mi felicidad a personas o a las cosas que tengo o no tengo. Mi felicidad radica en mi porque yo decido ser feliz y por lo mismo debo hacer lo necesario para serlo. Es tan fácil y tan difícil al mismo tiempo y pienso que tiene que ver con el equilibrio del universo. Es por eso que se busca el balance en las cosas.

Creo que esto que escribo no tiene ni pies ni cabeza. En este momento escucho “Starlight” del álbum de Muse en vivo en Wembley: HAARP. Es una canción que me conmueve, es poderosa, es sensible, es apasionada y al mismo tiempo tan sencilla.

Ya para terminar escribiré acerca de algo que me pasó hace unos días que me trajo de buenas hasta el final del día y que definitivamente quería escribir. El día comenzó fresco y yo de buenas porque el día anterior había ido al gimnasio y había descansado lo suficiente. Desperté fe buenas y decidí que ese día no podía enojarme por nada. El día transcurrió maravillosamente. El trabajo salió mejor de lo que esperaba, comí mi comida favorita, recibí dinero, en fin… un día perfecto.

Ya casi para terminar, de regreso del gimnasio iba conduciendo ya de noche camino a casa con el quemacocos abierto (sunroof) y disfrutando de una luna de “uñita” por más hermosa. Parecía la sonrisa curva de una carita feliz. El tránsito se detuvo a escasos kilómetros y minutos de llegar a casa y estuve a punto de enojarme por mi “mala suerte” En ese momento reaccioné y pensé para mi que no era mala suerte, al contrario, era para agradecer que así podría seguir viendo la luna por más tiempo y entonces agradecí como tengo costumbre: “gracias padre”, dirigiéndome al creador, al padre, al arquitecto de la Matrix, de the Grid o de la vida que nos rodea. En ese momento entró una florecita de jacaranda por el quemacocos y se depositó junto al teléfono que estaba sobre el tablero. Whoaa no podía estar más contento y llegué a casa con una sonrisota por la manifestación que tuve de que había establecido comunicación el universo.

Quiero que cada uno de mis días sea así. Aún no descifro si es sólo cuestión de desearlo y violá, pero no se nos da porque nos distraemos en el camino y cuando mentamos madres o nos enojamos atraemos la mierda a nuestra vida. Nadie está seguro, pero lo que sí es que estoy agradecido por días así y de que me recuerdan que el poder está en nosotros.

Ahh qué bella es la vida….


OVNI? Fotografiado por accidente

Hace unos meses estuve tomando fotos a las flores en el jardín que tiene mi mamá. Dado que hay flores que sólo salen un par de días tomé varias fotos un día que iba de salida y olvidé después descargar la tarjeta de memoria de la cámara. En esa misma tarjeta se fueron acumulando fotos de otros días hasta que hoy, después de fotografiar a la familia ardilla me encontré con esas fotos del año pasado.

Mientras las descargaba al equipo me sorprendió encontrar, además de que estaban algo sobre expuestas, un objeto en el cielo en una de las fotos. Revisé la foto posterior a ésta, tomada apenas unos segundos después, y el objeto no estaba ya. La segunda foto la tomé porque en la primera la flor que pretendía fotografiar salió fuera de foco, así que tomé inmediatamente una segunda foto con el foco correcto.

Me puse a pensar lo siguiente:

De haber sido un avión, helicóptero, globo aerostático o algún objeto volador que se puede encontrar en el cielo a medio día, debería de estar también en la foto siguiente.

Hay un espacio de cielo amplio el cual permitiría observar la trayectoria seguida por el objeto.

El objeto no presenta alas ni indicios de hélice si hubiera sido un helicóptero.

La foto fue tomada a 1/2000 de velocidad por lo que aparece “congelado” en el aire, es por eso que no se ve barrido.

En dado caso podría haber volado en línea opuesta hacia mí, pero a qué velocidad para haber desaparecido 3 segundos después que tomé la siguiente foto.

En caso de haber volado hacia la derecha o izquierda, debería de haber estado muy cerca como para haber desaparecido en 3 segundos, luego entonces hubiera escuchado el sonido del motor o de lo que fuera.

De haber sido globo aerostático el viento debería de haber tenido una velocidad mayor a 100Km/hr para haber desaparecido tan rápido.

En fin, no puedo saber qué fue, pero sí sé lo que no fue: avión, helicóptero, globo o cualquier objeto volador invento del ser humano. Ni luz parásita ni basura en el lente. Tampoco un ave o un animal.

La familia ardilla devorando semillas de girasol

Primera foto donde se aprecia el OVNI

Segunda foto 3 segundos después de la anterior

Acercamiento del OVNI

Las fotos fueron tomadas con una cámara Sony DSC-F828

Abur


Incendio por zona de Xochimilco en México D.F.

Actualización 3 de diciembre 8AM

Apenas encontré un medio que se “molestó” en publicar al respecto aquí

A punto de ir a dormirme me encuentro con esta escena dantesca de un incendio hacia Xochimilco 😦

Para no variar, eran las 10 de la noche y no encontré ningún sitio de noticias que estuviera informando al respecto. Dado que luego toman las fotos y ni autor le ponen – o en su defecto se copian el post y lo usan como si ellos lo escribieran – subí aquí en resolución 1024×768 las mejores de un set de 10.

Ojalá lo controlen pronto porque si de por sí nos estamos ahogando en el DF con tanta obra que provoca más embotellamientos de los que ya existen, con ésto, va a terminar de envenenar el aire.

Cámara Sony DSC-F828 en modo manual