Mi espacio utópico y catártico

Vida diaria

La primer entrada de 2012

Como ha sido costumbre, es primer día del año y estoy escribiendo la primer entrada del mismo. El 2011 se fue y no lo extrañaré. Por supuesto tuvo sus momentos especiales que tienen su espacio importante en mis recuerdos, pero fue también un año donde estuve cerca de personas que quiero y que no les fue tan bien y personalmente no llevé a cabo prácticamente nada de lo que me propuse.

Hace 7 años no había Twitter. Facebook se percibía complejo – obvio lo decían los usuarios de una cosa rara llamada Hi5 – y pocas personas lo usábamos en México. Si quería compartir algo con el mundo, éste era el medio ideal. Aquí publicaba mis pensamientos, mis fotografías, mis mentadas de madre, etc.

Ahora que Twitter es tan común y que prácticamente toda entidad que usa computadoras tiene su cuenta en Facebook, blogs como éste – que no es tan famoso y por lo mismo visitado por uno que otro despistado o amable lector que me conoce – han perdido el valor con el que contaban antes. Habrá gente que no esté de acuerdo, pero a la mayoría le da flojera leer y dado que Twitter te regala en 140 caracteres el sentir inmediato de alguien pues…

En fin, uno de mis propósitos es compartir mis pensamientos y andanzas aquí. Twitpic está interesante, igual que Yfrog, Flickr y demás servicios para compartir “media” pero aquí se queda en un sólo lugar. Mi blog es completa y absolutamente mío. No tiene nadie que abrir una cuenta, ni ser mi contacto, ni seguirme, ni pedir permisos … nada. Sólo tienen que entrar aquí y listo.

Gradualmente iré revisando lo que he compartido en TwitPic y me lo traeré para acá. No me es tan importante que lo vean diez o veinte personas, con que quedé aquí para la posteridad para la gente que quisiera saber de mi, qué pienso, qué hago y qué les quiero compartir, me doy por servido 🙂

Finalmente, quiero sugerir algo para este 2012. A varios les dará hueva, otros comulgarán conmigo en esto, no hay medias tintas.

Aprovecha que empieza el año para hacer un inventario de contraseñas. Es atemorizante la cantidad de logins y contraseñas de los lugares donde tenemos cuenta. En mi caso, tengo 266 entonces puede volverse una pesadilla el tratar de mantener o recordar contraseñas diferentes para esto. Por ello, he querido desde hace tiempo compartir estos tips 😉

1. Registra tu información de acceso tan pronto generes una nueva cuenta.

Existen herramientas para administrar contraseñas. Yo uso SplashID desde que tenía la Clié. Si no quieres adquirir una herramienta, una tabla en una hoja de cálculo con cinco columnas (sitio o aplicación, fecha de acceso, usuario, contraseña, clave para recuperar contraseña) sirve perfectamente.

2. Usa nemotecnia para generar contraseñas.

– Escoge una palabra “maestra”, para casos del ejemplo -> “macintosh”

– Intercala números y mayúsculas en la misma palabra -> “M4c1nt05H

– Va a haber lugares que te pidan además, agregar símbolos, entonces agrega en medio y al final algo sencillo, un guión bajo “_”, un ampersand “&” o una diagonal “/” -> “M4c1&nt05H/

– Finalmente agrega las iniciales de la aplicación, cuenta o sitio Web al que pertenece la contraseña. Por ejemplo:

Yahoo -> “M4c1&nt05H/Y

Google -> “M4c1&nt05H/G

Linked In -> “M4c1&nt05H/LI

y así…

Siempre recordarás tu palabra maestra y la forma en que lo generaste dado que no estás usando sólo la memoria, sino que estás razonando tu contraseña: la palabra, con letras y números, caracteres especiales y el lugar a donde pertenece 🙂

3. Cambia tus contraseñas, por lo menos cada año. Aprovecha que ya empezó el 2012 y así podrás ademas, identificar las cuentas que ya no usas o las que necesitas activar.

4. NUNCA compartas tus contraseñas, ya que si alguien conoce tu palabra “maestra” y el algoritmo a través del cual generas tus contraseñas… bueno, va a tener acceso a todas tus cuentas. Olvídate eso de que “mi pareja y yo no tenemos secretos” Algún día algo  pasará que recordarás este post. Ni tu pareja, ni tus padres, ni tu mejor amig@ deben tener acceso a tus contraseñas. No es porque quieras guardar secretos. Es porque TÚ y SÓLO TÚ puedes hacerte 100% responsable de ellas. No puedes dejar la responsabilidad a terceros.

Que sea entonces un 2012 en el que nos elevemos por encima del ego, lo mundano y lo vanal y que podamos ver el mundo con ojos de amor, comprensión y hermandad.

Abur y gracias por leer.

R@U

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Hace muchos años…

o hace algunos meses mejor dicho – como diría Boseberto Miguel Bosé en su canción “Partisano” – que no escribía en mi espacio virtual dedicado a la catarsis, compartimento y mi aportación a las letras virtuales.

La foto de aquí es la vista de mi computadora. Siempre había querido una de estas de verdad. Y pongo “de verdad” porque había instalado ya un Mac OS X en mi PC pero definitivamente no es lo mismo.

Este post no iba a ser acerca de “Maquita” (sí, soy de esas personas que le pone nombre a sus cosas incluyendo sus partes íntimas 😉 ) pero ya que empecé, pues voy a ver a dónde me lleva esto.

Los que son dueños de algún iDevice, seguro se sentirán identificados y estoy seguro que la mayoría coincidirá conmigo en esta descripción.

Primero, lo que se percibe en la frase en inglés “look & feel”: desde que vi en las tiendas el case de aluminio y la pantalla de cristal ya había llamado mi atención. La manzana en la tapa que se enciende junto con el equipo le da un aire de personalidad que era único; bueno, es, pero ya fue emulado por otros fabricantes. El teclado es retroiluminado y la sensación al usarlo es definitivamente de calidad y confort. El Touchpad multigestos hacen que el uso de mouse no sea siquiera extrañado. En él tienes funciones que se integran perfectamente al sistema operativo y sus aplicaciones. Por ejemplo, el uso de dos dedos desplazándolos hacia arriba y hacia abajo emulan el funcionamiento de desplazamiento presente en las ruedas del mouse. El uso de tres dedos hacia los lados, sirven para avanzar o retroceder en Safari – navegador de Internet de Apple –  esto y varias amenidades comunes en estos dispositivos hacen que con tener uno, entiendas el funcionamiento de los otros.

No sólo tiene lo necesario sino un poco más: puertos USB 2.0, cámara, firewire, red alámbrica e inalámbrica, DVD, etc. Apple tampoco se andan con jaladas como en el caso de las PCs, que ofrecen equipos de $5000 alegando solidaridad para con los que necesitan un equipo de cómputo y no quieren gastar más de eso. Conozco varios casos que al mes de haber comprado una mentada Netbook ya la quieren vender desesperados por su lentitud. En el caso de Apple, desde el modelo más básico te ofrecen toda la calidad, versatilidad y poder de cómputo para que realmente estés satisfecho. En escala del 1 al 10, el equipo más lento de Mac está en un 5 cuando en PC te puedes encontrar equipos que cuestan lo mismo que la MacBook más económica y están en 2 o 3. Ahh pero te regalan una maletita pinchurrienta que realmente ya te están cobrando en el precio.

El sistema operativo es otro mundo. En este caso es un Mac OS X 10.6.7 Lion… con 4GB en RAM todo se ejecuta a una velocidad por encima de lo esperado. El sistema lo tienes funcionando en menos de 40seg desde que presionas el botón de encendido y se apaga en menos de 10 seg. Esto lo logran también algunas PCs pero esas tienen discos de estado sólido o están nuevas sin software. Yo lo tengo en el equipo “budget”

En fin, ya dedicaré varios posts al sistema operativo Mac OS X y a las Mac en general ya que tiene varios “truquitos” que resuelven la vida a sus usuarios.

Cambiando de tema, quise escribir respecto al tiempo. Este es relativo en su percepción, intangible. A veces amigo, otras veces enemigo y desafortunadamente nada podemos hacer para manipularlo. ¿Cuántos no quisiéramos regresar a cierta época de nuestras vidas y comenzar otra vez desde ahí?  En mi caso, me remontaría hasta el momento en que tomé conciencia de mi existencia – espero que pase un milagro ahorita como el de las novelas y que al escribir esto, un remolino venga por mi y me lleve a mis 3 o 4 años de edad 😉 – empezaría de nuevo y esta vez me quitaría de miedos, experimentaría muchas cosas más y viviría como si no tuviera nada que perder. No sería irresponsable, al contrario, sería mucho más responsable porque regresaría con conocimiento y el conocimiento demanda responsabilidad.

Como no llegó ningún remolino por mí, sólo me queda vivir el presente. El pasado ya valió, ahí está. Pum, no se puede hacer algo más que aprender de él para seguir haciendo lo que aprendimos y dejar de hacer lo que no nos aportó. Es experiencia y lo mejor es agradecer que pasamos por él y así aplicar lo aprendido en el futuro. El cual ni siquiera está garantizado. Sólo queda el presente y nuestras decisiones para él.

Algún tiempo me la viví en el pasado, no me trajo más que amargura y desperdicio del presente. Ahora veo hacia atrás con tristeza porque dentro de mi plan de vida ya debería estar en otro nivel. Así como en un juego de video que antes de empezar a jugarlo me decía: “hoy llegaré al nivel 10” Pasaba a veces horas y cuando veía no había llegado ni al nivel 5. Pero mi ritmo no es igual al de nadie. Estoy convencido que, cuando vamos por la vida, cada quién va a su ritmo. No tiene que ver con tener hijos, o tener una casa propia o las pendejadas que la tradición, la sociedad y las instituciones nos venden por todas partes. Tiene que ver con la experiencia de vida, el haber probado sabores, olido, sentido, conocido personas, situaciones, lugares y sobretodo aprender de la vida en sí como para poder respetar y ser humildes en nuestro entorno.

Al final del día y de la vida tanto el político como el campesino terminarán siendo polvo y huesos. Alguna vez vi a la muerte de cerca y lo que más me entristeció y encabronó casi por igual fue el que me iba a ir sin haber hecho más cosas; sin haber vivido más. Además de que quería que mi recuerdo y legado fuera otro del que estaba dejando.

Hoy sé que todo eso depende sólo de mi. No puedo achacar mi felicidad a personas o a las cosas que tengo o no tengo. Mi felicidad radica en mi porque yo decido ser feliz y por lo mismo debo hacer lo necesario para serlo. Es tan fácil y tan difícil al mismo tiempo y pienso que tiene que ver con el equilibrio del universo. Es por eso que se busca el balance en las cosas.

Creo que esto que escribo no tiene ni pies ni cabeza. En este momento escucho “Starlight” del álbum de Muse en vivo en Wembley: HAARP. Es una canción que me conmueve, es poderosa, es sensible, es apasionada y al mismo tiempo tan sencilla.

Ya para terminar escribiré acerca de algo que me pasó hace unos días que me trajo de buenas hasta el final del día y que definitivamente quería escribir. El día comenzó fresco y yo de buenas porque el día anterior había ido al gimnasio y había descansado lo suficiente. Desperté fe buenas y decidí que ese día no podía enojarme por nada. El día transcurrió maravillosamente. El trabajo salió mejor de lo que esperaba, comí mi comida favorita, recibí dinero, en fin… un día perfecto.

Ya casi para terminar, de regreso del gimnasio iba conduciendo ya de noche camino a casa con el quemacocos abierto (sunroof) y disfrutando de una luna de “uñita” por más hermosa. Parecía la sonrisa curva de una carita feliz. El tránsito se detuvo a escasos kilómetros y minutos de llegar a casa y estuve a punto de enojarme por mi “mala suerte” En ese momento reaccioné y pensé para mi que no era mala suerte, al contrario, era para agradecer que así podría seguir viendo la luna por más tiempo y entonces agradecí como tengo costumbre: “gracias padre”, dirigiéndome al creador, al padre, al arquitecto de la Matrix, de the Grid o de la vida que nos rodea. En ese momento entró una florecita de jacaranda por el quemacocos y se depositó junto al teléfono que estaba sobre el tablero. Whoaa no podía estar más contento y llegué a casa con una sonrisota por la manifestación que tuve de que había establecido comunicación el universo.

Quiero que cada uno de mis días sea así. Aún no descifro si es sólo cuestión de desearlo y violá, pero no se nos da porque nos distraemos en el camino y cuando mentamos madres o nos enojamos atraemos la mierda a nuestra vida. Nadie está seguro, pero lo que sí es que estoy agradecido por días así y de que me recuerdan que el poder está en nosotros.

Ahh qué bella es la vida….


Sólo en cines? No gracias…

Sólo en cines

Foto de hazmeelchingadofavor.com

Hasta hace tiempo podía jactarme de ser una persona que estaba en contra de la piratería; fuera de ropa, películas, juegos, en fin… cualquier tipo de piratería. Pensaba que no era justo que alguien lucrara con el trabajo de alguien más. Soy de los que pagan las aplicaciones para el iPhone aunque la única diferencia con la aplicación de pago sea la existencia de publicidad. Creo en el apoyo y el reconocimiento al trabajo de las personas y de las organizaciones. Además de que generalmente en esa industria clandestina surgen lacras sociales que les gusta el dinero fácil o que derivan en otros negocios ilícitos tan graves como el lenocinio y el narcotráfico.

Esta era mi opinión y criterio pero ha ido cambiando radicalmente. Ahora la acepto y tolero. Ya no critico a los que compran películas de $10 pesos en las salidas de las estaciones del metro. Ya no hago expresiones de desaprobación al notar que una prenda es imitación, etc. No apruebo en absoluto la existencia de la piratería, pero ahora soy tolerante con los consumidores porque no es que quieran promover esa economía informal que afecta al equilibrio macro económico, sino porque las circunstancias hacen que la piratería sea la decisión más “cuerda” en este mundo de locura. ¿Porqué es lo más cuerdo?  Bueno, no sólo en algunos casos. Si fuéramos racionales y exigentes con recibir a cambio de nuestro dinero artículos y servicios de calidad, el cine, como lo conocemos, sería muy distinto al de nuestros días.

Caso 1 – $108  – Pareja de estudiantes.

Acudes a un cine de una zona “estándar”. Llegas en transporte público con tu pareja $10
Antes de llegar, pasaste a la tiendita de la esquina y compraste una coca y una torta para “papear” durante la película $26
Como vas en Miércoles, la entrada te cuesta $36 pesos, pero llevas a tu pareja y te gastas $72
Regresas a tu pareja a su casa y luego te vas a la tuya $10 pesos

Caso 2 – $243  – Pareja de jóvenes, tal vez trabajan o los mantienen.

Acudes al cine en tu auto que te da más o menos 10Km/L y el estacionamiento es de los que todavía tienen la decencia de darte 2 horas de cortesía si sellas tu boleto. Dos horas y media de película junto con 30 minutos de anuncios (que ya pagaste tu boleto por lo que no debería haber ni uno) hacen que pagues estacionamiento por poco más de 3 horas $24 más unos $40 de gasolina.
Compras el “Parejas” de los infames “combos” de palomitas, refresco y una golosina “equis” que a pocos les gusta por $95
Fuiste en fin de semana por lo que te dejan ir el precio completo por dos entradas: $84 en un cine en una zona “estándar”

Caso 3 –  $594 Familia pequeña clase media

Matrimonio que va al centro comercial con sus dos hijos, ahí comen y por supuesto, van al cine. Dado que llegan desde temprano, sus dos horas de cortesía de cine no sirven de mucho, pagando $72 de estacionamiento y $40 de gasolina.
A cada uno de sus hijos le compran el infame combo y un Icee – me encantan – los papás piden un sólo combo para ellos $290
2 adultos $ 108 pesos más 2 niños $ 84 pesos ya que “güeeeeey estás yendo a Perisur y en Perisur es más ¿nice'” $192

Caso 4 – $940 ida de gente “bien” (por cierto, me caga el término “gente bien”)

Dejas tu Porsche 911 Turbo en el Valet Parking $40 del Valet, más $50 del estacionamiento, más $90 de gasolina más $10 de propina al güey que hiciste feliz por manejar tu coche = $190
Pides Sashimi de salmón, una chela y tu pareja pide ensalada para cuidar la dieta $250
Como vas al cine VIP ultra plus platino pagas
$ 240 por las dos entradas
Ya dentro del cine pides un chupe porque está muy chida la movie y a tu pareja se le antoja un juguito de cranberries $250

Caso del papá “pidata” – $73

El señor compra “Mi villano favorito” en blurey. No sabe qué es el blurey pero el vendedor le asegura que se ve más chigona la película y se reproduce en cualquier DVD. Por $10 pesos no suena nada mal. Aunque le esté viendo la cara con lo del Blu-ray y corra peligro de que el disco sea de tan mala calidad que por haber estado en el sol varios días explote dentro del reproductor de DVD. Bueno, sí eso pasara, como sucedío en casa de la tía Yoya, pues se compra otro y listo. Al fin están en el “Güolmar” en $400 y a 12 meses sin intereses.
Pasa a la miscelánea de la esquina y compra una Coca de 2 Litros, una bolsa jumbo de Sabritones, 4 limones, una caguama de Indio y un Monster que le gusta a su vieja por $60
Gasto de energía por poner la película en la comodidad de su sala a su mujer y sus dos hijos $3

Por 73 pesos el papá “pidata” pasó una tarde con su familia, entretenidos, sin transportarse y en la comodidad de la sala de su casa. A comparación del caso más económico de la pareja de estudiantes de 108 pesos, transportándose y sin comprar en la tienda del cine.

Si este gasto lo hacemos cada fin de semana, tenemos que el papá pidata se está ahorrando $2,084 al mes al comprar su película pirata en el tianguis, comparado con el papá de clase media que lleva a sus hijos al cine. Anualizado es un ahorro de $25,000

Se podría alegar como decía el slogan de hace algunos años que “El cine se ve mejor en el cine” pero hay que sufrir incomodidades cuando uno va al cine y todavía pagar por ello. Primero las filas para comprar boletos, las filas para que te roben en el mostrador de las golosinas. Los precios exhorbitantes como por ejemplo: 1 litro de agua que cuesta afuera $5 te lo cobren en $20 y unas palomitas que cuestan $2 te las cobren en $40. Finalmente tienes que hacer fila antes de que empiece la película, si no, te toca hasta adelante y sales con el cuello torcido como si fueras pájaro dodo. Si alcanzaste un buen lugar, no falta la gente que va a platicar en vez de ver la película, o el señor con huevos gigantes que separa las piernas hasta que choca tu rodilla con la de él y ni se disculpa por invadir tu espacio vital.

Además tienes que esperar 30 minutos de anuncios que no te interesan en lo más mínimo más que los avances de películas, los que hace algunos años llamábamos “cortos” y que han sido sustituidos por el término anglosajón trailer. Durante la película el sonido a veces está peor que el de tu TV de hace 10 años, el aire acondicionado brilla pero en el sudor de tu frente cuando no lo encienden, o brilla en la escarcha que se te hace en la nariz cuando lo encienden como si estuvieras a medio día bajo el sol en medio del desierto.

Finalmente, sobrevives al asalto de la dulcería y del boleto del cine con la incomodidad de la sala de proyección y todavía tienes que sufrir la salida del estacionamiento y el robo que también se comete ahí.

Luego entonces, si  esperáramos que saliera a la venta en cualquiera de sus formatos, las películas que quisiéramos ver, sería más cómodo y racional que acudir a cualquier sala comercial de cine. Tiene su encanto el ir por el paseo, el ver gente, pero en mi caso, antes de ir al cine, habrá que considerar más opciones o hacerlo en espacios de tiempo más separados.

Sólo en cines? … no gracias. Mejor me espero a que salga en DVD

Abur


Del jardín de Pita

Queriendo tomar la foto a la flor de un cactus, me encontré con alguien que no sintió mi presencia, aproveché antes de que volara.

Ésta fue la flor que cautivó mi atención. Lástima que un caracol la encontró primero mellando uno de sus pétalos 😦


El que se enoja pierde o la tecnología no es infalible.

Todos en algún momento hemos escuchado ese dicho de “el que se enoja pierde” y lo único que pregona es paciencia. Hoy lo viví de manera empírica y vaya que aprendí la lección. Todo comenzó ayer… (sonido de arpas mientras se recrea la escena del flashback)

Ayer sábado visité a un par de clientes, ambos a más de 30Km de la montaña. Los primeros equipos auditados fueron bastante rápidos, pero los 3 últimos fueron una verdadera pesadilla: Windows Vista Starter, con 1GB en RAM, fragmentación de registro del 60% y 50% de disco duro. Sólo en arrancar tardaba casi 5 minutos. Otros con el clásico malware que identifica cuando lo quieres remover y empieza a bloquear tus intentos reproduciéndose como loco y tratando de infectar todo equipo que encontrara en red. Me enfoqué en este último y me enterqué hasta que saliera. Pero me tardé el doble de lo que pensé.

Ya en la noche después de actividad y media recordé que no pasé a Cablevisión a hacer el pago que había vencido. No iba a tener señal de Internet ni tampoco de TV, pensé que iba a poder sobrevivir con la señal intermitente del iPhone entre EDGE y 3G; qué equivocado estaba.

Casi para dormir, cayó una tormenta en la montaña y la señal en el teléfono simplemente no servía. Marcaba EDGE por unos instantes y luego perdía la señal. Me agobió no poder ver los pendientes a los que estoy acostumbrado y el hecho de que la señal fuera tan mala precisamente esa noche que no tenía Internet.

Me acosté enfadado por haber olvidado pasar a pagar Cablevisión y me propuse ir temprano a hacer el pago. Además dado que mi hermano andaba fuera de la ciudad, mi padre iba a querer ver el mundial aquí en la casa. Así que estaba decidido: tenía que ir aunque fuera en domingo.

Hoy desperté a las 7 y busqué en el teléfono la locación de las sucursales donde podía hacer el pago en domingo. Me enfadaba ver la E junto a 5 rayitas que indicaban que supuestamente tenía todo para que apareciera el 3G y nada. Después de casi 10 minutos para una búsqueda que debió tomar segundos, identifiqué la sucursal de Coapa y salí sin desayunar a las 8:40 esperando llegar en el momento que abrieran las puertas y regresar a las 9:20 para desayunar bien y con calma.

Llegué a las 9 y me encontré la sucursal cerrada. Pensé – estos huevones seguro van a abrir onda 9:20 – así que decidí estacionarme fuera de Coaplaza y esperar a que abrieran. A las 9:15, impaciente y aprovechando la maravilla del 3G revisé de nueva cuenta el horario de la sucursal.

“Horario: De 9:00 a 20:00 hrs lunes a sábado” ¡ARGHHH! ¡Carajo! Por andar enojado con la señal no leí bien que era lunes a sábado. Decidido y aprovechando que ya estaba fuera de casa, busque una sucursal que abriera en domingo y la única que abría a las 10 era Iztapalapa en la Plaza Aristeum.

Busqué en el Google Maps el 941 de Ermita Iztapalapa y lo ubicó casi a la salida de Puebla. – “No importa” – refunfuñé – “al fin y a estas horas que no hay gente llego en 20 minutos y a las 10:30 estoy de regreso en casa” – pobre iluso –

Aprovechando que estaba en Coapa decidí tomar la ruta “entre calles” que parecía la más directa. Lo más natural hubiera sido tomar Calzada de Tlalpan y dar vuelta en el Eje 8 que es Ermita Iztapalapa y seguirme derecho hasta que apareciera la plaza, pero no; el destino me tenía lista mi lección.

Después de dar como 10 vueltas (sin exagerar) en una calle y puentes cuyo sentido es imposible de determinar, noté que un coche tomó por donde parecía que iba a aparecer una horda de autos en sentido contrario pero no fue así. Tomé por ahí y aparecí en la Av. Tláhuac la cual estaba en obras. Sólo dos carriles de cada sentido estaban habilitados.

Eran ya las 9:30 y los comercios se veían muertos, sin gente. Delante de mí sólo había otro coche y las máquinas abandonadas sugerían una escena de película tipo “Terminator” o “I’m Legend” Me detuve un momento a escribir un reclamo al jefe de gobierno que mantiene la ciudad con obras tan inútiles y estúpidas como el metrobús en la Av. Insurgentes – sé que hay gente que le encanta el metrobús, pero son los que lo toman a horas no pico y que no tienen automóvil. – Tomé un par de fotos de la obra y de un motel con un nombre sugerente y seguí mi camino.

La calle parecía suelo lunar de tanto cráter y protuberancias y volvía el pensamiento de reemplazar mi adorado coche por un “todoterreno” El humor estaba ya incontenible, eran casi las 10 y yo todavía veía lejos el 941 de la mugre plaza. Llegué a Periférico y el tráfico parecía el de cualquier día entre semana. Los microbuses ocupando los 3 carriles buscando ganarse el pasaje entre sí. Los policías inútiles impávidos aleteaban las manos como si eso fuera a hacer más fluido el tránsito en vez de multar o meterles un balazo a esos parásitos que tratan a su pasaje como ganado en vez de como personas.

Mientras mentaba madres, no se me ocurrió buscar en la App “Estoy en el mapa” la localización de la Plaza Aristeum y me seguí por Ermita Iztapalapa observando el puntito rojo donde se suponía iba a aparecer Cablevisión como si fuera Jesús resucitado a sus discípulos.

10 de la mañana y observé la computadora de viaje con unas estadísticas de miedo: “1hr 40min, 25Km, 4.5Km/L” O sea que llevaba manejando casi 2hrs a una velocidad promedio de 15Km/hr y gastando 5 y medio litros de gasolina. Eso ameritó un “¡No mames!” de mi ronco pecho.

Al llegar casi a la salida de Puebla vi un súper y pensé – “Esa debe ser la jodida plaza Eliseo o como quera que sea su chingado nombre” – me dí vuelta en “U” y casi se me estampa del lado derecho una guayín Fairmont de los 80s.En ese momento me orillé para tomar un respiro y calmarme un poco.

10:20, abrí la App para localizar la plaza en el mapa y oh sorpresa. La plaza estaba en el cruce del Eje 3 y Eje 8, es decir, a 10Km al menos de donde yo estaba. Ok… tranquilo Rod. Puse en el iPhone la selección de música de los 80s aprovechando que un coche ochentero me iba a dar un reality check, respiré hondo y fue en ese momento cuando vino a mi mente el dichoso dicho “El que se enoja pierde” (y a mi me fue bien después de todo) Por andarme confiando de los mapas del GPS casi me chocan, gasté tiempo, gasolina y metí mi coche en unos lodazales que parecía que me había ido a jugar Gotcha con él. Si tan sólo me hubiera calmado y hecho mi búsqueda con calma, la búsqueda en la mañana!!!!

Lo natural hubiera sido: buscar serenamente la sucursal adecuada, seguro hubiera desayunado rico, nutritivo y a buena hora. Acudido a Plaza Loreto tranquilamente a las 11 de la mañana, hecho mi pago sin problemas y tal vez tomado un cafecito en algún Starbucks. O en su defecto, tal vez hubiera ido a la ahora sacrosanta plaza Aristeum, pero tomando Calz de Tlalpan y llegando a las 10 en punto o incluso antes. Pero hoy debía de aprender mi lección.

Eran las 10:41 y salía de la dichosa plaza con mi ticket de pago del servicio y pensando – “Nada más falta que activen el servicio hasta el lunes” – de haber sido así, esta entrada hubiera aparecido mañana por la tarde y no fue así. La lección está aprendida: el que se enoja pierde y no hay que confiarse de los GPS o de las rutas alternas 😉

Abur

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El buen samaritano – todavía existe

El día de ayer acudí a las oficinas de un amigo para revisar algunos pendientes que teníamos. La zona es una mezcla rara entre oficinas y casas por lo que es algo difícil encontrar un lugar para estacionar el auto y más cuando éste mide más 4.5 metros de largo.

Finalmente encontré un lugar a unos metros de las oficinas y caminé entre calles. Terminada la cita, noté que la funda del Nextel se encontraba vacía, pensé que la había dejado en la primera cita que tuve ya que ahí contesté una llamada. Llamé por el iPhone – qué conveniente resulta a veces contar con varios medios de telecomunicación – pero me dijeron que no estaba ahí. La tensión ya era evidente; imaginé lo que tendría que hacer: 1. Cancelar la línea, levantar el acta de robo para que el seguro lo repusiera, avisar a los clientes con proyectos corriendo en este mes y el siguiente que no iba a estar disponible (el iPhone es sólo para familia y amistades), hacer los trámites para el nuevo equipo, etc.

Ya algo molesto, llamé a mi propio número con la esperanza de escuchar una voz conocida del otro lado. Sin embargo, contestó alguien desconocido – sentí como una descarga de adrenalina recorrió mi cuerpo y pensé para mí: “ya valió” 😦 – pero no fue así.

“Encontré un radio tirado en la calle de Sacramento, traté de marcarle a alguien en él pero no pude” – dijo el señor al otro lado del teléfono.

“Gracias señor efectivamente, es uno color azul, ¿no es así?” – apuré a contestarle –

“Sí es azul. Mire yo ya llegué a mi trabajo pero puede usted venir por él.” – dijo amablemente el señor. Mientras yo no cabía en mi de gusto. “Muchas gracias señor, en unos minutos llego con usted.” Le dí mi nombre, él el suyo y me dispuse a recoger el radio.

Al llegar a las “Memorables” cerca del WTC llamé nuevamente al Nextel y me indicó el señor dónde lo podía ver para entregarme el radio. Fue cuando conocí al buen Jesús Aguayo. Le quise dar una gratificación pero se negó y sólo me dio el teléfono y una sonrisa. De todos modos dejé mi tarjeta para que me llamara cuando tuviera alguna necesidad respecto a algo que tuviera que ver con tecnologías.

Actos como los de Don Jesús me devuelven la confianza de que todavía hay gente buena en esta ciudad. Es una frase trillada, sin embargo, así es. Suelo ser muy desconfiado en casi todos los aspectos de mi vida, me cuestiono de todo y casi siempre busco respuestas. Esta vez, no tuve que buscar los porqués, saltó ante mí la evidencia de una persona honrada 🙂

Saludos

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Iztaccíhuatl en Enero 2010

El Iztaccíhuatl y el Popocatépetl fotografiados a las 11 AM desde faldas del Ajusco, México D.F.

Cámara Sony DSC-F828

La mujer dormida (Iztaccíhuatl)

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